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Matagalpa fue el escenario de una singular marcha protagonizada por decenas de mujeres de diversas partes del país, quienes desde ayer muy temprano se dieron cita para recorrer las principales calles de la ciudad y dar inicio a un fenómeno que ha recorrido el mundo entero y que aquí en Nicaragua se denominó “La Marcha de las Putas”.

Vestidas con minifaldas, tacones de plataforma y de punta, escotes, ligueros, camisas de tirantes y con un atractivo maquillaje, las feministas decidieron alzar la voz y expresar a la sociedad que están “hartas de que se les culpabilice, agreda y violente, por su forma de vestir, pensar o actuar”.

EL NUEVO DIARIO conversó con Edurne Larracoechea, de la Red Mujeres de Matagalpa, entidad organizadora del evento, quien expresó que el objetivo de la manifestación era remarcar que independientemente de la forma en que una mujer se vista, piense y viva, no hay ninguna justificación para que se le agreda sexualmente ni para que sea víctima de todos los acosos que reciben a diario en las calles.

“En la ciudad de Matagalpa, las mujeres en Nicaragua nos sumamos a la ‘Marcha de las Putas’, saliendo a caminar y retomando el derecho a ocupar las calles y espacios públicos que también son nuestros, con el único propósito de dejar claro que cuando las mujeres decimos NO, es NO”, afirmó Larracoechea.


“Harta de los piropos”
La matagalpina Luciana Salazar expresó estar “harta” de recibir tanto piropo en la calle, comentó que cada vez que se pone un short o una minifalda y más con tacones, es foco de un acoso.

“Los hombres no te pueden ver vestida de esa manera porque te enamoran y te dicen cosas tan asquerosas que no vale la pena repetir, por eso estamos aquí protestando y exigiendo se nos respete, queremos caminar libremente sin ser acosadas, así como lo hacen ellos (los hombres)”, afirma Salazar.

Otra de las mujeres que expresó unirse a la causa por estar cansada de ser “objeto de acoso” es Tania Rizo, originaria también de Matagalpa, quien expresó que al igual que ella las mujeres en distintas partes del país y del mundo sufren a diario acosos sexuales y cotidianos, así como abusos que van desde piropos, hasta manoseos y violaciones. “El objetivo es hacerle ver a la sociedad, en especial a los hombres, que ninguna mujer debe ser violentada, independientemente de cómo se vista o cómo actúe”, recalcó.


El origen
“La Marcha de las Putas” tiene su origen en la Ciudad de Toronto, Canadá, cuando el pasado 24 de enero, el policía Michael Sanguinetti en una conferencia de prensa de seguridad civil, indicó que “las mujeres deben evitar vestirse como ‘putas’ para no ser víctimas de la violencia sexual”. Indignadas las mujeres canadienses salieron a marchar, el 3 de abril, vestidas de tacones, ligueros, escotes y minifaldas. El fenómeno se vino propagando por todo el mundo y ayer fue el turno de Nicaragua, donde las mujeres vistieron de la manera más sensual posible para repudiar a quienes las acusan de ser las responsables de los crímenes sexuales por vestirse provocativamente.

"Nosotras las mujeres de Nicaragua, indignadas y hartas de que se nos culpabilice, nos agredan y nos violenten (...) nos unimos a las marchas de las putas", gritaban en coro durante su recorrido, que contempló la calle que va del Parque Morazán al Parque Darío de Matagalpa.

"A quién le importa lo que yo haga, a quién le importa lo que yo diga, yo soy así, así seguiré y no cambiaré...", cantaban y bailaban las mujeres al son del peculiar tema de la actriz y cantante mexicana Thalía, mientras pobladores que no participaron de la marcha las observaron tímidamente. EL NUEVO DIARIO intentó conocer las opiniones de mujeres y hombres que sólo fueron espectadores, pero éstos se rehusaron a emitir un juicio.

En la jornada fue notoria la mínima presencia de hombres de diversas nacionalidades que decidieron unirse a la causa. Giovanni Lucchesi, un italiano nicaragüense, expresó que muchas veces “los hombres somos responsables de los acosos que sufren las mujeres, yo soy padre de dos hijas y tengo una esposa y las apoyo en cada iniciativa que responda a defender sus derechos. Me molesta que ellas sean acosadas por lo que creo que tanto mujeres como hombres tenemos que cambiar”, aseveró Lucchesi.

Al finalizar la marcha las mujeres expresaron una proclama que decía: "Unidas elevamos nuestras voces para exigir a la sociedad civil, política, religiosa y cualquiera que sea su función en este país, que no importa la vestimenta, el lugar, ni la compañía; nada justifica las violaciones sexuales o el acoso sexual.

Las mujeres ni provocamos ni somos responsables de la violencia y las agresiones que se ejercen sobre nosotras. Rechazamos firmemente, y en una sola voz, que se siga perpetuando y naturalizando la idea de que somos culpables del acoso y ataque sexual. También rechazamos que el día a día en pleno siglo XXI, continúe siendo un enfrentamiento al salir a las calles para estudiar, trabajar, divertirnos y vivir”, concluyó Geni Gómez, de la Red Mujeres de Matagalpa.

Violencia sigue cobrando vidas
Según organizaciones feministas, cerca de 500 mujeres han muerto entre 2004 y el primer trimestre de 2011 en Nicaragua a causa de la violencia que sufren en el seno familiar, como consecuencia del "machismo", la impunidad, y problemas de control de la ira en los hombres.

La mayor parte de las víctimas fueron "violadas, apuñaleadas, decapitadas, desmembradas", o baleadas, en manos de sus esposos, ex novios o conocidos.