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El Ministerio de Educación, Mined, apenas asume la formación en modalidad preescolar de 69,083 menores de los 399,731 en que se estima la población nicaragüense en el rango de edad Preescolar: 3 a 5 años.

En su informe anual, el presidente Daniel Ortega contó entre los logros de su gestión el incremento de la cobertura en Preescolar, que dijo pasó de 53% en 2009 a 56% en 2010.

Lo que no expuso es que el grueso del servicio educativo lo está asumiendo la población a través de los preescolares comunitarios, donde el gobierno apenas invierte --y de forma irregular-- 500 córdobas mensuales en concepto de remuneración para quienes, motivados más por la necesidad que por la capacidad, están asumiendo el rol docente.

“Es apropiarse de un logro comunitario que ha tenido no solo poco apoyo, sino también poco reconocimiento”, criticó Jorge Mendoza, Director del Foro de Educación y Desarrollo Humano.

El Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, Ieepp, ya en 2010 había llamado la atención sobre el serio nivel de abandono estatal en que se encuentra tanto la Educación Inicial (0 a 3 años) como la Educación Preescolar.

Este organismo determinó que de los 219,878 menores de 3 a 5 años, integrados en alguna modalidad educativa, 150,795 eran atendidos en preescolares comunitarios. Se trata de una opción educativa no formal que contribuye en materia de cobertura educativa en zonas urbano marginales y rurales del país, y pese a que están resultando efectivos para garantizar el derecho a la educación de miles de niños, poco o nulo respaldo reciben para mejorar la calidad de su atención y la garantía de su permanencia.  

Si se analiza desde el punto de vista presupuestario, encontramos que el Preescolar recibe la raquítica suma de 103 millones 543 mil 301 córdobas, mientras que a la Educación Primaria se le otorga 3,725 millones 446 mil 502 córdobas, y a la Secundaria 791 millones 692 mil 332 córdobas.

“Hace falta que se asuma con beligerancia el respaldo institucional económico y pedagógico a esta educación, que en este momento constituye la prioridad mundial en el tema educativo”, indicó Mendoza

Por su parte, Elba Rivera, miembro del grupo internacional W8, reconoce la enorme carga que tienen los maestros comunitarios, y llama a que el Estado demuestre que “la Educación no es solamente una retórica, sino un deseo profundo”. La calidad y no las cifras complacientes deberían ser la apuesta, recomendó.

Y eso dijo que el gobierno solo lo puede demostrar invirtiendo más, pagando los costos de garantizar calidad educativa, “porque ahora está recayendo más en nosotros (maestros)… tiene que mostrar que realmente lo que se dice es real, eso se muestra en la inversión no en palabras”, expresa, haciendo énfasis en que la remuneración docente es determinante para que el maestro cumpla con las exigencias que se le hacen. “El bono no satisface, algo que es un regalo no es digno, digno es lo que yo me gano. El que regala espera de mí algún servicio, y eso no me hace feliz y no me hace digna”, puntualizó Rivera.