•  |
  •  |

Cuando los magistrados Eugeni Gay, Elisa Pérez Vera y Javier Delgado, que integran la Sala Constitucional del Tribunal de España, permanecían en sus cargos a pesar de habérseles vencido su período constitucional, eran un ejemplo para los magistrados orteguistas de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua, pero ahora que renunciaron en masa para presionar a la Asamblea legislativa a nombrarlos como manda la ley, ya no son ejemplo a seguir.

Sobre el nuevo contexto en la Corte de España, el doctor Rafael Solís, quien siempre citó como ejemplo al país europeo cuando se le preguntaba de su permanencia en el cargo, a pesar de estar vencido su período, expresó que no es conveniente (renunciar) y que hay que esperar que la Asamblea Nacional haga los nombramientos, lo que podría ser antes o después de las elecciones programadas para noviembre próximo.

“En España algunos renunciaron porque sabían que no tenían los votos en la Asamblea para que los reeligieran. Aquí hay que esperar que la Asamblea nombre, no me voy a meter a eso. La Asamblea tiene eso pendiente no solo con nosotros; son 25 funcionarios”, expresó ayer Solís, al salir de las audiencias de casación en la Corte.

“Renuncia es ejemplo digno”
Los períodos constitucionales de los tres magistrados de España vencieron en noviembre del año pasado, pero permanecieron en sus cargos hasta el 6 de junio, porque así lo contempla el artículo 17 de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional de España.

Mientras que a los magistrados nicaragüenses se les venció el período desde el 12 abril de 2010, y permanecen en sus puestos por decreto presidencial.

Según información publicada en el diario EL PAÍS, los magistrados señalaron que el motivo de la renuncia era haber expirado con creces su mandato.

Eugeni Gay dijo en su carta de renuncia, que la no renovación le ha hecho tener "la sensación de formar parte de un tribunal secuestrado", según cita el mismo diario.

Para el magistrado Sergio Cuarezma, quien se mantiene alejado de la Corte desde septiembre pasado, al rechazar ilegalidades en la CSJ, que van desde la permanencia de magistrados con períodos vencidos hasta sentencias inconstitucionales, el ejemplo de España es digno, porque garantiza el respeto a la legalidad.


Sentencias serán nulas
“A pesar de que ellos pueden continuar en sus puestos por mandato de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, han tenido --por interés de la Constitución Política y el interés general de la sociedad-- que renunciar a sus cargos, para que los políticos nombren a sus sucesores conforme lo establece su propia Constitución Política. En ellos existe una cultura de respeto a la legalidad; como dijo el magistrado Eugeni Gay”, expresó Cuarezma.

“En el caso de Nicaragua, ni la Constitución Política ni la Ley Orgánica del Poder Judicial permiten que un magistrado que haya finalizado su período continúe ejerciendo funciones, sino que debe retirarse mientras lo reeligen o nombran a uno nuevo; todas aquellas sentencias que actualmente se han firmado por quienes han cesado en sus cargos nunca tendrán valor, solo el valor que logren del poder político coyunturalmente. Cuando esto cambie, con el tiempo serán anuladas”, explicó Cuarezma.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus