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El robo con intimidación estaba planeado para ejecutarse en la madrugada de ayer en la parroquia San Agustín, ubicada en Altamira. Una mujer llegó pidiendo ayuda para que los cuatro hombres encapuchados y fuertemente armados cometieran el delito.

El sacerdote Benito Pitito Labella, párroco de la iglesia antes mencionada, tuvo que ser sedado debido a las afectaciones que le provocó el haber sido víctima del asalto.

Lo que se llevaron los asaltantes fue además del anillo del clérigo, el Santísimo, cuyo valor espiritual no tiene precio para los feligreses, aunque su valor material aún no es calculado, según una fuente policial.

El comisionado mayor Fernando Borge, jefe de relaciones públicas de la Policía Nacional, informó que efectivamente después de las dos de la madrugada de ayer, cinco personas  fueron las que participaron en el atraco.

Llegó una mujer pidiendo que le auxiliaran a un enfermo. Ese momento fue aprovechado para que los otros cuatro elementos ingresaran y realizaran el robo.

“Cuatro hombres empezaron a someter con armas de fuego al vigilante que está en el local donde está el Santísimo, forzaron la puerta y se apoderaron de la importante pieza religiosa. Llegaron a la parte interna donde estaba una mesa de noche, en la habitación del cura y se llevaron el anillo”, manifestó el comisionado mayor Borge.

Arrasan con todo
Antes de retirarse del local, también se llevaron las pertenencias de las demás personas que estaban en el local al momento del atraco.

La Dirección de Auxilio Judicial se hizo cargo de las pesquisas con apoyo de los investigadores del Distrito Uno de la Policía, quienes tienen pistas que lo lleven al esclarecimiento y recuperación de los objetos robados, afirmó el comisionado mayor Borge.

Ayer por la tarde, la licenciada Magdalena Villanueva comunicó al EL NUEVO DIARIO que el párroco  estaba medicado por la fuerte impresión que le causó el robo del que fue objeto.

“No podría darle detalles, porque no me encontraba al momento del hecho, pero él  está sedado y no puede atenderle, muchas gracias por venir”, se excusó la licenciada Villanueva.