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Momentos de terror vivieron los pasajeros de la ruta 114 de transporte urbano colectivo, la mañana de ayer, cuando Edward José Castillo Fonseca, de 26 años, se colgó de la puerta trasera del bus para abordarlo y con un revólver calibre 38 en mano, gritó: ¡esto es un asalto!.

“Cuando veníamos por el Zumen, la gente gritó: ¡No monten a ese que es ladrón! Y el conductor arrancó, fue cuando el sujeto se logró colgar de la puerta trasera del bus y con el arma en mano caminó hasta donde el chofer, para después apuntarlo en las costillas, mientras le decía: “avanzá, avanzá y no te detengás en ningún lado”, relató Carmen Almendares, de 43 años, quien viajaba en la unidad de trasporte.

Aún nerviosa, la testigo continuó su relato: “una de las pasajeras le suplicó al muchacho (Castillo Fonseca) que por favor no disparara ni hiciera daño a nadie a lo que éste le  respondió: “Entonces tranquilícesen y cooperen, para no herir a nadie”.

“Parece que algún pasajero alertó a la Policía, porque desde el Mercado “Israel Lewites” venía detrás del bus una patrulla policial y al llegar a la Colonia “El Periodista” unos agentes de tránsito interceptan el paso a la unidad de transporte,  fue cuando el ladrón le dijo: “¡No habrás las puertas!”, pero el chofer abrió y todos salimos corriendo, unos se tiraron hasta por la ventana”, recordó Miriam Meza, otra de las pasajeras.

Intercambio de balas
La pesadilla terminó en la parada de la Colonia “El Periodista”, donde Álvaro Antonio Campos Pérez, de 32 años, conductor del bus placa M 1009, rojo con blanco, llamado “El Mimado”, logró detener la unidad que había secuestrado Castillo Fonseca desde el Zumen, pero él continuaba como rehén.

Al lugar se hicieron pre-sente agentes policiales del Distrito Uno, Tres y Auxilio Judicial Nacional, quienes rodearon la unidad de trasporte.

Una parte de los uniformados subieron al bus y durante 15 minutos trataron de persuadir a Castillo Fonseca, quien gritaba: “De aquí no me sacan, primero muerto, pero ustedes no me agarran” y luego abrió fuego contra los policías.

En el tiroteo el asaltante recibió un impacto de bala en la cabeza y otro en la pierna derecha, así como Campos Pérez resultó con un refilón de bala en el abdomen, éste fue atendido en el lugar por cruzrojista y trasladado al Hospital “Antonio Lenín Fonseca”, donde fue dado de alta en horas de la tarde.

Castillo Fonseca antes de abordar la unidad que pretendía asaltar estuvo presente en una audiencia judicial en los juzgados de Nejapa, donde le habían decretado detención domiciliar. Según las autoridades policiales, el occiso tenía amplio historial delictivo.

Llamó a su mamá
“Mamá, mamá, la Policía me quiere matar”, fue lo que le dijo por teléfono Castillo Fonseca a su progenitora Nubia Teodora Fonseca Solano, minutos antes de enfrentarse a tiros con los agentes policiales.

La madre aún incrédula llegó hasta el lugar de los hechos, para cerciorarse que se trataba de su hijo.

“¡No, por Dios, qué hiciste hijo mío!”, decía entre lágrimas Fonseca Solano al reconocer el cuerpo de su hijo que estaba ensangrentado dentro del bus.

“Tantas veces le dije que buscara los caminos del Señor, pero la mala gavilla siempre te llevó por la perdición”, decía en medio del dolor de madre.

“Toda nuestra familia es evangélica, él (Castillo Fonseca) se había convertido al evangelio, pero luego se salió y anduvo perdido, desde hace tiempo vive aparte”, dijo Bayardo Castillo, hermano de la víctima, quien al igual que su padre, Edgar Castillo, consolaban a Fonseca Solano.

En horas de la tarde las autoridades policiales realizaron un operativo en diferentes rutas de transporte colectivo de la capital, principalmente las “zonas rojas” y se logró detener a un ciudadano que portaba un arma de fuego.

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