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El Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación, CNEA, está listo para comenzar hacer cumplir lo que manda su ley creadora. En un plazo máximo de dos meses, convocará a las instituciones de Educación Superior a integrarse al proceso de autoevaluación, que al cabo de dos años les permita aspirar a la acreditación, informó el presidente de esa instancia, Orlando Mayorga.

Dijo que esperan que las 55 universidades del país, entre públicas y privadas,  asuman la autoevaluación, que no es más que la oportunidad para mejorar, también dejó claro que no es opcional, sino obligatorio, y que aquella casa de estudios que no atienda el llamado estaría corriendo el riesgo de ser cerrada.

“Ninguna universidad puede decir no voy…, aquí nadie se escapa”, enfatizó Mayorga, quien celebra que algunas universidades --apoyándose en los instrumentos de autoevaluación diseñados por el CNEA-- ya hayan comenzado a prepararse para cumplir con lo que manda la Ley.

“El proceso de autoevaluación es un plan de mejora”, insistió Mayorga, y las que no lo tomen así es porque no quieren descubrir sus condiciones y no están interesadas en prestar un servicio educativo de calidad. A esas anunció que las tratarán con mano dura, aunque dejó claro que la razón de ser del CNEA no es cerrar universidades.

No basta el CNU
“El mercado te cierra”, advirtió, pues a partir de ahora el aval del CNEA será determinante para conocer la calidad de la educación de una institución académica pues ya no bastará con la autorización del Consejo Nacional de Universidades, CNU.

En todo caso, la Ley faculta al CNEA para solicitar la suspensión de la personería jurídica de aquellas universidades que no asuman los procesos de autoevaluación bajo la figura de presunción de insuficiencia que contempla la Ley.

Explicó que la misión del CNEA cobra especial relevancia, pues es la instancia estatal creada para velar por el mejoramiento de la Educación, ya que “el CNU no se inmiscuye en el desarrollo interno de la Educación Superior, en cambio nosotros sí, y a través de la Ley nuestra función es velar por la calidad y mejoramiento de los programas”, expuso.

“No hay que confundirse”, nadie puede acreditar más que el CNEA y “vamos a ser rígidos”.

Detalló que con miras a convertirse en un recurso que permita a los futuros profesionales elegir entre la oferta académica, publicarán la lista de universidades que responsablemente están apoyando al Estado en esta apuesta por mejorar la calidad de la Educación.

Cuando habla de autoevaluación, Mayorga detalló que no es más que hacer una revisión profunda de la institución, que pasa por la identificación de las fortalezas, debilidades, oportunidades, administración, gestión social, impacto social y calidad docente, tomando como base los parámetros mínimos que se exige para que una universidad sea reconocida como tal.

Eso, con miras a definir un plan de mejora que lleve a la universidad al siguiente paso que es la evaluación para acreditación que será realizada por la comisión técnica del CNEA.