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La poca relevancia que recibe el nivel preescolar formal y no formal, reflejada en la anémica asignación presupuestaria que los condena a una educación de baja calidad, está determinando el estancamiento del país en materia educativa, y, prácticamente, condenando al fracaso las metas institucionales.

El doctor Rafael Lucio Gil, coordinador académico del Instituto de Educación de la Universidad Centroamericana, Ideuca, opina que el país ha padecido la mala distribución de los recursos públicos, y considera necesario un replanteamiento.

Expresó que históricamente las partidas del presupuesto no obedecen a “criterios de visión estratégica. No hay una distribución presupuestaria dentro del Mined que valore realmente el peso que tiene cada nivel educativo”, y que a partir de allí, saque de la marginalidad a la Educación en la primera infancia, identificada como clave para mejorar los índices de permanencia y culminación de estudios.

Aquellos países interesados en el desarrollo de su capital humano están invirtiendo sustancialmente en este nivel, advirtió el especialista.

Por el contrario, Nicaragua destina para atender a los más de 5,800 preescolares del país, entre formales y comunitarios, apenas 103 millones 543 córdobas, de los 5 millones 553 mil 247 córdobas que este año le fueron otorgados al Ministerio de Educación, Mined.

Solo la educación de 69,083 menores de entre 3 y 5 años es asumida en su totalidad por la institución estatal, quedando 150,795 bajo la tutela de los comunitarios, donde Gil reconoce como valioso la enorme vocación y voluntad que tienen los docentes, pero casi en la misma proporción, estos educadores presentan deficiencias académicas, lamentó el especialista, resaltando que el país está desaprovechando a un sector “con un potencial impresionante que debería ser más tomado en cuenta, y alentado en su preparación para que su contribución fuera de mayor calidad académica”.

Lucio reconoció momentos e iniciativas importantes con miras darle el lugar prioritario que merece la educación en la primera infancia, entre ellas la abandonada Comisión Nacional de Educación Inicial, la no continuidad del programa de formación de educadores comunitarios, así como la elaboración del Currículo en Educación Inicial, en cuya aplicación reconoce debilidades.

El educador piensa que este problema tiene su origen histórico en la falta de visión de la clase política, que “como no ven frutos de inmediato, no lo han valorado suficientemente, o quizá por falta de conocimiento sobre el tema”.

Es ilógico, dice Gil, aspirar a que los escolares presenten buen rendimiento cuando descuidamos su formación en la primera infancia.   

El mismo Plan Nacional de Educación remarcaba necesario al menos un año de aprestamiento antes de que el menor ingresara a Primer Grado, “lo cual aún no se ha logrado”, lamentó Gil, pues dice que al menos de la mitad de la población escolar no ha tenido la oportunidad de recibir educación en sus primeros cinco años de vida.


Avanzan con limitaciones
¿Cuáles son las consecuencias? Gil considera que esos niños “son candidatos a abandonar las aulas desde los primeros grados, y si no lo hacen, avanzan con agudas limitaciones”, incluso muchos son promovidos de nivel  sin tener la preparación debida.

Los indicadores de 2010 reportan que el año pasado 108,900 estudiantes de Primaria reprobaron nivel, y que 92 mil 400 desertaron. En Secundaria se aplazaron 82,400 y abandonaron las aulas 69,700.

De acuerdo con Gil, la neurociencia está demostrando que el niño en sus primeros tres años de vida desarrolla la base neurológica, vacío que en los años futuros “no se logra llenar”.
Reconoce avances y excelentes políticas y metas en Educación, no obstante “una cosa es la política educativa escrita y otra la voluntad política”, que a su criterio debe verse --no hay otra manera-- a la luz del Presupuesto.

El sector Educación recibe apenas el 3.65% del Producto Interno Bruto, PIB, con tendencia a la baja para los años futuros, cuando los organismos de sociedad civil han demandado al menos el 7% del PIB.   

Ese pobre respaldo económico es lo que hace calificar de “atrevidas” las metas educativas planteadas en la Estrategia Educativa que proyecta para el próximo año batir récord y alcanzar la universalización de la Primaria, un reto que el país se había proyectado para 2015 como parte de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. “No hay condiciones”, enfatizó Gil.