Jorge Eduardo Arellano
  •  |
  •  |
  • END

Julio Páramo Narváez, Secretario de la Asociación de Militares Retirados, AMIR-Managua, falleció ayer después de sufrir una larga enfermedad.

Julio se integró a la lucha revolucionaria en 1977, después de que el gobierno de Somoza le dio 48 horas para abandonar el país, por impulsar una huelga en el Hospital Siquiátrico. Se vio obligado a viajar a Costa Rica, donde se integró al Frente Sur y regresó al país con el comandante Edén Pastora.

Fue miembro de la Dirección Política del Estado Mayor del Ejército Popular Sandinista, al que perteneció durante 11 años, y en 1990 pasó a la vida civil, desde donde trabajó con los retirados.

Fue fundador de AMIR. Se desatacó por trabajar durante 16 años en los proyectos de “Villa Reconciliación en sus cuatro etapas: Laureles Sur, Laurelitos, Lomas de San Judas e Israel Lewites. Mediante esos proyectos se adquirió lotes urbanos para los retirados del Ejército, específicamente, buscando una opción habitacional para más de tres mil desmovilizados. Con su trabajo contribuyó en la promoción de los procesos de reconciliación en la base con los desmovilizados de la Resistencia Nicaragüense.

Su esposa, Flor de María Urroz, sus hijos: Carlos Roberto, Alejandra y Julio César, y sus cinco hermanos, agradecen las muestras de condolencias e invitan a su misa de cuerpo presente en la Iglesia Inmaculada del barrio Altagracia, a las 9 de la mañana, y a su sepelio a las 10.