•   Corresponsal END / San José, Costa Rica  |
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Como ha sido común en cada litigio contra Nicaragua, donde literalmente se le ha querido ir “arriba” a su vecina del norte; Costa Rica ahora quiere vigilar de manera permanente el pantano de Harbour Head, en la desembocadura del río San Juan, el cual está en disputa en la Corte Internacional de Justicia, con sede en La Haya, Holanda.

Así lo pidió el gobierno de este país a la Convención sobre Protección de Humedales de Importancia Internacional (Ramsar), luego de remitir un informe tras la inspección del caño que conecta al San Juan con la laguna de Harbour Head, el pasado 5 de abril.

La viceministra de Ambiente, Ana Lorena Guevara, explicó a la prensa local que después de la inspección de expertos costarricense en abril, “se preparó un informe (a Ramsar) que tiene varios elementos, entre ellos los temas de biodiversidad y de impacto por la construcción del canal artificial”.

Presencia permanente
Como Costa Rica concluye que con el dragado del río San Juan, principalmente en la zona de Harbour Head, se daña al medio ambiente, pide a Ramsar “que nos permitan mantener presencia permanente en el área del refugio, en el sentido de poder cumplir con la misión que nos corresponde, que es la protección”, según Guevara.

Cuando la viceministra habla de refugio, se refiere a la llamada Isla Calero, a la cual según los ticos, pertenece Harbour Head o Isla Portillos, como aquí le llaman.

“Para lograr la recuperación del bosque donde hubo tala (durante la limpieza del caño en Harbour Head) se ha pensado que más que reforestar, lo ideal sería permitir la regeneración natural”; pero, “para que la regeneración natural se dé, se requeriría que no hubiese más impacto (más daño) en el sitio”, dijo Guevara, para justificar las pretensiones ticas de custodiar el pantano.

El conflicto fronterizo que se ventila en la Corte Internacional, surgió por la molestia tica por la limpieza del caño en el pantano.

En el informe a Ramsar, los ticos proponen que el caño se cierre por completo: “Con inundaciones y sedimentos naturales se podría llegar a cerrar”; pero “la rapidez con que se vaya a hacer va a depender en mucho de la cantidad de precipitaciones”, explicó la viceministra Guevara al diario Prensa Libre.

Con la limpieza del canal, según la viceministra, las aguas del San Juan entran, lo cual a su juicio no es correcto, porque variaría la dinámica de las aguas dentro del humedal o pantano.

“Lo natural en la dinámica de las aguas del humedal sería que el agua de la laguna Los Portillos sea la que entre al humedal y no al revés (…). No es natural que el agua del río San Juan entre al humedal”, explicó.