•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Web

Marbelly Castillo Cerna interpuso denuncia por maltrato intrafamiliar en la Comisaría de la Mujer, contra su esposo Walter Castillo Sandino, nieto del general Augusto C. Sandino, sin embargo, él rechazó las imputaciones que se dieron a conocer en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh.

Ante los señalamientos, Walter Castillo Sandino, esposo de Marbelly, alegó que lo dicho por su esposa tendrá que ser soportado, ya que según él, las acusaciones contra su persona son ofensivas y totalmente falsas, por lo que alguien tiene que responsabilizarse.

Marbelly Castillo Cerna, esposa de Walter, denunció su situación en el Cenidh, y más allá del problema con su esposo, dijo sentirse en indefensión, pues la Comisaría de la Mujer de la Estación III, a siete días de la denuncia por Violencia Intrafamiliar, VIF, no le ha dado respuesta ni protección, por lo tanto, responsabilizó a su marido y a esa institución de lo que les suceda a ella y a sus dos hijas.

“No me interesan bienes, no quiero dañar a nadie, pero no puedo dejar que me siga ocurriendo esto. Ya rompí el silencio el año pasado, y la reacción de la oficial policial fue que debía ser discreta por ser él persona pública --familia del general Sandino--. Entonces pasó por un tratamiento psicológico de control de la ira, y la Comisaría hasta le dio un hermoso diploma. Sin embargo, los maltratos continuaron”, alegó la señora Castillo, agregando que ella no recibió ningún tipo de atención psicológica como víctima.

En cuanto trabajó

Narró que la violencia inició prácticamente cuando ella comenzó a trabajar, y dejó de ser dependiente económicamente.

“Entonces las humillaciones recrudecieron. Me decía que nadie me conocería si no fuera por él, que yo no era nadie. Puso una empleada para que lo atendiera solo a él y a su hijo; dejó de dar para la alimentación nuestra y tuve que asumir los gastos para que mis dos hijas --también hijas de él-- y yo pudiéramos comer.

“Además, me exigía que pidiera permiso para poder planchar, porque él pagaba los recibos, pero también me reclamaba que pagara agua y luz. El colmo fue que escondió la plancha y luego hasta me amenazó. Por eso decidí irme de la casa”, alegó Marbelly, a quien se le hacía un nudo en la garganta y se le humedecían los ojos.

Según ella, tras la denuncia en la Comisaría de la Mujer, las presiones no se detuvieron, y decidió sacar una caja fuerte de su propiedad con cosas suyas, pero su marido interpuso denuncia ante la Policía por el robo de la caja, e inmediatamente hicieron presencia los peritos.

Marbelly Castillo agregó que el miércoles 15 se entrevistó con la comisionada Mercedes Ampié, jefa nacional de la Comisaría de la Mujer, y le aseguró que le iba a ayudar, pero eso no se materializó.

Luego, el lunes 20, fue atendida por el segundo jefe de la Policía Nacional, comisionado Javier Meynard, quien se limitó a decir que ese caso no era de su competencia, y la regresó a buscar a la comisionada Ampié.

Brenda Rojas, abogada del Cenidh, dijo que han solicitado información del caso a las instancias correspondientes, y señaló que las autoridades policiales, sin importar quién sea, deben ejercer su misión constitucional, es decir, investigar y presentar los elementos probatorios, para pasar el caso al Ministerio Público y que valore los méritos para una acusación por violencia intrafamiliar.

Walter llega al Cenidh

Luego de las acusaciones, Walter Castillo Sandino visitó el Cenidh, instancia que considera debió haberle consultado e informado que se haría una conferencia de prensa, para que él pudiera dar a conocer su versión.

Dijo que es cierto que se sometió a un curso de control de la ira, pero también ella lo tomó y lo abandonó. “No tengo facetas ocultas en mi vida. No tengo vicios, no fumo, no tomo y tengo familia honorable. Ahora ella tendrá que demostrarlo. No sé qué pretende creando esta situación. Ahora tendrá que verse la custodia de las niñas y ver con el Ministerio de la Familia cómo se resuelve esto”, dijo.

Así mismo, rechazó las acusaciones de maltrato intrafamiliar y de que desatendió a sus hijas. “Ella tiene su propio salario y gana muy bien, pero también tiene responsabilidades en la casa. Tenemos hijas en común y debemos compartir gastos, obligaciones y deberes. Tampoco puede alegar que no las atiendo, incluso, además de las niñas tengo otros hijos y soy responsable”.

Considera que hay otros intereses y que la cuestión es plenamente material. “Nuestro problema no es nuevo, pero el caso se cerró administrativamente en las comisarías después de que nos recomendaron asistir a charlas y consejerías, pero que ella decidió no ir. Desde entonces todo fue una luna de miel, pero ahora ella lo reabre y esto viene a reventar públicamente porque denuncié un robo. Yo no la acuso a ella, pero en la casa se han perdido objetos del general Sandino, invaluables por su valor histórico. Le corresponderá a las autoridades determinar esto”, dijo Walter Castillo Sandino.