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La comunidad internacional manifestó su apoyo unánime a Centroamérica en su lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico, comprometiendo fondos y respaldos técnicos a los países de esta región, considerada por Naciones Unidas como la más violenta del mundo.

Durante la celebración de la Conferencia Internacional de Apoyo a la Estrategia de Seguridad de Centroamérica, que se inauguró ayer y continúa hoy en la capital guatemalteca, los representantes de México, Colombia, España, Estados Unidos y la Unión Europea, coincidieron en expresar el apoyo a la región, así como en requerirle acciones decididas en materia fiscal.

El sorpresivo llamado de Clinton

Por Estados Unidos sorprendió la secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien a cambió de una promesa de apoyo de su gobierno, pidió a las autoridades centroamericanas que empresarios y ricos de la región paguen más impuestos para financiar la estrategia de seguridad propuesta.

Clinton dijo durante su intervención que su país continuará apoyando “de forma sostenida” a la región, pero señaló que los empresarios y las clases acomodadas “deben pagar su parte de los impuestos” que les corresponde.

Los empresarios, indicó Clinton, deben “convertirse en socios integrales” de los gobiernos en esta tarea, porque los esfuerzos en contra del crimen organizado deben ser “de toda la sociedad, como un todo”, y porque “la seguridad no debe ser financiada por los pobres”.

La representante de la Casa Blanca anunció un incremento de 40 millones de dólares más al fondo de 260 millones que este año destina su país a la lucha contra el crimen organizado que se libra desde Panamá hasta México, afectando a la sociedad de Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y Belice.

España y la Unión Europea

De igual modo, la ministra de Asuntos Exteriores y Cooperación de España, Trinidad Jiménez, se comprometió a “sensibilizar y a movilizar” a la comunidad internacional sobre la problemática de inseguridad que padece Centroamérica.

Sin embargo, advirtió, los países centroamericanos “tendrán que asumir que el desafío al que se enfrentan exigirá más recursos nacionales”, lo que deberá implicar “reformas fiscales” y acciones de lucha contra la evasión “que garanticen la sostenibilidad de las políticas públicas en materia de seguridad”.

De igual forma, el comisario de Comercio de la Unión Europea (UE), Karel De Gucht, hizo un llamado a los países de la región para trabajar en “un exhaustivo y ambicioso parque de reformas” en materia judicial y legislativa para combatir el crimen organizado.

También pidió “una política fiscal más equilibrada y basada en la premisa de que toda la sociedad debe asumir sus responsabilidades de acuerdo con sus capacidades económicas”.

La UE, señaló De Gucht, está preparada para “concentrar mejor” su futura cooperación con Centroamérica, “sobre la base de los resultados” que se desprendan de esta conferencia, pero, advirtió, las reformas fiscales en la región “deberán poner a  disposición de la seguridad y justicia mayores recursos”.

Compromisos del BID
Por su parte Alberto Moreno, Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, anunció que dicho organismo aportará 500 millones de dólares en los próximos dos años para apoyar la Estrategia de Seguridad Regional y los programas nacionales de seguridad ciudadana en Centroamérica.

“El BID reitera su compromiso con la región, destinando US$500 millones que complementen los esfuerzos de los países centroamericanos, los países cooperantes, y los organismos multilaterales,” dijo Moreno

Colombia, a través de su presidente Juan Manuel Santos, propuso crear “centros regionales” especializados para combatir el tráfico ilegal de armas, el lavado de dinero y coordinar acciones de inteligencia y de contrainteligencia.

Además, ofreció el apoyo de las fuerzas de seguridad de su país, que cuentan “con una larga experiencia”, para capacitar a las policías y agencias especializadas de los países de la región en técnicas modernas de combate al crimen organizado.

Juntos, los países de Centroamérica, México y Colombia, que son los que más padecen la violencia generada por el narcotráfico, indicó Santos, deben “unificar y coordinar” acciones para impedir que el crimen “acabe con nuestras democracias”.

La posición de Ortega
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, advirtió que “si este cordón mesoamericano llegase a ser tomado por el narcotráfico, llegase a ser gobernado por el narcotráfico, entonces no quedaría más alternativa que preparar expediciones militares y bombardeos para tratar de destruir algo que ya estaría totalmente multiplicado en nuestros países y estaría contaminando mucho más a los países desarrollados”.

Según Ortega, la seguridad en Centroamérica debe ser entendida por Europa y por Estados Unidos, como un bastión de defensa de la seguridad y de la tranquilidad en esas regiones, ya que los principales mercados hacia los cuales los narcos dirigen sus productos ilegales son Estados Unidos y el Viejo Continente.

Felipe Calderón, jefe de Estado mexicano, aseguró que en su país el narcotráfico está siendo “perseguido y erradicado”. Externó que la cooperación con Estados Unidos es “fundamental”, porque algunos cárteles poseen concentración en la nación norteamericana, y es donde cometen delitos como comercio de drogas y armas.

Además, el presidente mexicano pidió a la comunidad internacional su apoyo “fuerte y determinante” en la lucha de su país y de la región centroamericana en contra del crimen organizado y del narcotráfico.

Ese apoyo, señaló Calderón durante su intervención en la Conferencia Internacional de Apoyo a la Estrategia de Seguridad de Centroamérica, pasa por la “revisión” de las políticas internas de reducción del consumo de drogas y tráfico de armas.