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Una simple brisa cae sobre la capital y las debilidades y amenazas de la ciudad salen a relucir: casas inundadas y calles intransitables es lo que pocos minutos de lluvia ocasionaron en barrios de los Distritos Cinco y Seis, mientras cuadrillas de la Alcaldía de Managua “resolvían” los problemas de baches en las calles, rellenándolos con arena que poco tiempo después estaba siendo arrastrada por las escorrentías. Aunque hace varios meses ocho andenes de Villa Reconciliación fueron adoquinados, las calles más dañadas siguen sin ser revestidas. La mañana de ayer oficiales de Policía intentaban capturar a tres delincuentes que minutos antes habían realizado un robo, pero el mal estado de las vías no les permitía avanzar rápidamente.

Una de las calles más dañadas es la que se ubica en la parte posterior de la cancha de ese barrio, la cual se encuentra a pocas cuadras de la pista que se extiende hacia el mercado de Mayoreo. Las piedras y los zanjones propician un escondite perfecto para los delincuentes y los expendios de drogas, según confirmaron agentes policiales del Distrito Siete.

Otro barrio que enfrenta problemas es el anexo del “Georgino Andrade”, ubicado detrás del Recinto Universitario “Pedro Arauz Palacio”, Rupap. En esta zona las casas ubicadas en la parte baja de una de las calles son las afectadas por las corrientes.

Promesas en “veremos”
Joel Mejía, poblador del sector, señaló que hace casi un mes las autoridades de la comuna capitalina llegaron a inaugurar un proyecto de mejoramiento de drenaje pluvial en el barrio “Pedro Arauz Palacios”, el cual tuvo un costo estimado de dos millones 700 mil córdobas en esa zona del Distrito Cuatro, según lo establecido en el Plan de Inversión Anual, PIA.

Sin embargo, las autoridades municipales asignaron una partida extra de tres millones de córdobas para la ejecución de obras de emergencia, y evitar más daños con las primeras lluvias.

“La Vicealcaldesa vino a inaugurar esa obra y nos dijo que iban a mandar a pavimentar aquí. Nosotros tenemos aguas negras, ella dijo que esos trabajos iban a llegar hasta Villa Austria, es decir, son como 600 metros pero no sabemos cuándo comenzarán, y ya con estas lluvias la calle se puso peor”, señaló el poblador.

Pleitos CPC y pobladores
Agresiones verbales y hasta amenazas de que la Policía los detenga, es lo que receta la coordinadora de los CPC del barrio “Germán Pomares”, quien no atiende la queja de siete familias que se han visto afectadas a raíz de que se inauguró un proyecto de mejoramiento vial en una de las calles alternas.

Según los pobladores, las dos calles que la comuna capitalina mejoró son aquellas donde habitan integrantes de los CPC.

La calle recién construida y en la que se utilizó concreto hidráulico quedó en un nivel más alto que una de las calles alternas, y esto provocó que con la llovizna del jueves y viernes, siete casas se inundaran. A punta de mazo y piocha, los pobladores enfadados intentaron romper la vía para abrirle camino al agua pero esto fue casi impedido por los CPC.

Comuna destaca estas obras
Las autoridades de la comuna en sus documentos destacan la importancia y calidad de estos proyectos, los cuales demuestran desde su diseño que están causando problemas a los que deberían beneficiar.

Yadira Torres, vecina del sector, se mostró preocupada pues indicó que con la pequeña lluvia su casa se inundó, y ahora piensa lo peor cuando sea una precipitación mayor y persistente.

“Por esa calle nos inundamos, primero era de aguas negras porque los manjoles viven taqueados y ahora es con agua de lluvia, es el colmo, aquí los vecinos pusimos dinero para hacer un retén y que el agua de los manjoles no siguiera pasando”, afirmó Torres.

Jenny Vargas y su hermana María Vargas, señalaron que los afectados ya hablaron con el delegado del Distrito Cinco, John Matamoros, quien prometió dar solución en 15 días, pero aseguraron que ya pasó un mes y nada.

Prioridades para “compañeros”
El pasado 27 de mayo, la alcaldesa designada, Daysi Torres, y el delegado Matamoros realizaron una inspección por la obra que comprende el revestimiento de 14 calles con concreto hidráulico, pero dentro de las beneficiadas no comprendía la calle que ahora con poca lluvia se está inundando.

Hasta ahora ALMA solo estaba trabajando con concreto hidráulico en barrios que ya cuentan con un sistema de alcantarillado estable, pero los pobladores denuncian que lo está haciendo para beneficiar a militantes del partido de gobierno.

El proyecto que está afectando a siete familias tuvo un costo de cinco millones 547 mil córdobas, que fueron fondos de transferencia del Gobierno Central. Teresa Pérez, otra vecina, señaló que la calle que ahora se ha convertido en una laguna, producto de la lluvia, debería ser prioridad pues es una vía que sirve de comunicación con la Casa Comunal y el colegio del barrio.

“Esperamos que ese delegado se acuerde de lo que prometió; además de la carta que le llevamos a él también fuimos a la alcaldía, pero aquí los CPC pueden más”, precisó Pérez.

Señaló que previo al inicio de las lluvias, el único trabajo que realizaron los obreros de la municipalidad fue el revestimiento de la calle pero con arena, lo que provocó que se resultaran varios casos de enfermedades respiratorias agudas. Ahora las inundaciones de estos pocos días de lluvias han ocasionado que surjan cuadros diarreicos en niños,  y que algunos tengan alergia debido a las picaduras de mosquitos.

A pocas cuadras de donde los vecinos trataban de romper el concreto hidráulico y recibían amenazas de los CPC, un camión de ALMA descargaba arena para “tapar” los baches, pero el trabajo que poco tiempo antes habían realizado en otra calle ya se lo había llevado la corriente.

Exigen que terminen las obras
Así como en meses anteriores vecinos de los sectores F y C del barrio Villa Venezuela se movilizaron ante la Secretaría del FSLN para demandar que la construcción de la calle fuera total, y que no sólo beneficiaran a los CPC, ahora pobladores de las Américas Tres están en una situación similar.

En el caso de Villa Venezuela, el delegado del Distrito Siete, Julio Cuadra le expresó a los pobladores que la obra había quedado inconclusa pues los fondos no ajustaban, aun cuando en el PIA se estableció como costo total del proyecto unos 8 millones de córdobas.

Ahora el problema se repite, pero esta vez en las Américas III, donde, según el ingeniero de la obra, los cinco millones de córdobas que destinó la comuna no ajustaron para concluir el revestimiento asfáltico en los andenes, por lo cual quedaron tres sin mejorar. En tanto, los afectados exigen a la alcaldía que concluya la obra.

Otra vez cauce El Dorado
Por otro lado, aunque la comuna extrajo sedimentos y basura del cauce El Dorado en dos oportunidades, la cantidad de arena y tierra que se acumula sigue siendo el principal problema. Ayer con poca lluvia el nivel de la corriente de agua alcanzó más de la mitad de las paredes del drenaje, porque “debido al embudo” el agua no pasa con rapidez.

Otro cauce que está presentando problemas es el que está ubicado en el “Camilo Chamorro”, donde el agua se mantiene estancada por la cantidad de sedimentos que tiene.

Debido a las inundaciones de años anteriores, la comuna allí construyó un muro de gaviones.

Solo en la limpieza de los 17 cauces revestidos de la capital la comuna invirtió más de tres millones de córdobas, y se extrajo más de cinco mil 200 toneladas de desechos sólidos.

En cuanto a las 17 micropresas capitalinas, previo al invierno se extrajeron más de 73 mil metros cúbicos de sedimentos que van  parar a los cauces y, según los especialistas en temas ambientales estos son suelos fértiles que se encuentran sueltos en las zonas altas de la capital producto del despale indiscriminado y las malas prácticas agrícolas.

Botadero ilegal a la par de cauce
En el barrio “Pablo Úbeda” la situación es distinta. Los pobladores no se quejan por inundaciones pero sí por los basureros ilegales. Uno de ellos queda a orillas del cauce y la corriente aunque es leve y llega procedente del sector de Jardines de Veracruz, arrastra la basura al afluente principal.

Las consecuencias de botar basura en los cauces se pueden apreciar en las zonas más bajas. La alcaldesa Torres en ocasiones anteriores ha señalado que pondrán mano dura ante esta situación, y hasta ahora las multas que van de 500 a 50 mil córdobas no parecen surtir efecto.

La comuna recoge diariamente unas 1,200 toneladas de desechos, aunque esa cifra tiende a aumentar. Al año se estima la recolección de 18 mil toneladas de basura.