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A medida que pasa el tiempo se deteriora el estado de salud de Fátima Hernández, quien arriba hoy al séptimo día de su cuarta huelga de hambre, por lo que los médicos le recomendaron suspenderla inmediatamente, de lo contrario, corre el riesgo de sufrir un paro cardíaco o insuficiencia renal, que la conducirían a la muerte.

Hernández lleva una semana en huelga de hambre, solicitando a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia que se pronuncien respecto al recurso de casación interpuesto por Farinton Reyes, condenado por el delito de violación en perjuicio de Fátima.

Estos últimos días han sido críticos para la salud de Fátima, quien continúa vomitando la sangre y a pesar de las advertencias que le hiciera ayer el doctor Vicente Maltez Montiel al padre de la huelguista, José Esteban Hernández, éste confirmó que su hija continuará su lucha en la entrada a la Corte Suprema de Justicia.

“Fátima Hernández va a exponer su vida, y voy a morir, pero que se me cumpla con una placa en esta Corte, que diga en grande que no hay justicia en Nicaragua, y que los magistrados se pronunciaron hasta que salió de aquí mi cuerpo hacia el cementerio”, recordó José Esteban Hernández que le dijo su hija.

“Tengo fe en los ilustres magistrados, sobre todo porque hay una mujer al frente de la Corte. Han venido tomando represalias en contra de mi familia, sólo por exigir justicia, y eso no puede ser posible”, señaló.  


Diagnóstico del médico
Por su parte, el doctor Maltez Montiel manifestó que la paciente se queja de un fuerte dolor en el estómago, además, presenta una historia de vomitar la sangre y de ayunos anteriores. Estos síntomas, según el especialista, corresponden a una gastritis de severa a agresiva o a una úlcera estomacal.

En el momento que fue atendida, Fátima tenía todos los parámetros vitales estables. Le practicaron varios exámenes, entre ellos el de azúcar, pero no se le pudo hacer el de orina, porque no puede evacuar líquido.

Juanita Jiménez, representante del Movimiento Autónomo de Mujeres, MAM, quien acompañó a la huelguista, expresó que “al igual que su familia estamos preocupados por el estado de Fátima y temen que pierda la vida. El movimiento ha activado una red solidaria de médicos privados, clínicas y hospitales que estarían dispuestos a atenderla”.