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Estadísticas sanitarias de Nicaragua revelan un altísimo índice de las relaciones sexuales iniciadas en la adolescencia. El único inconveniente que ven los chavalos y chavalas en esto, son los embarazos no deseados, por eso, la gran mayoría prefiere automedicarse cualquier anticonceptivo, sin percatarse de los riesgos implicados, y otros, recurren al aborto clandestino.

EL NUEVO DIARIO, realizó un sondeo, en el que participaron diferentes líderes de jóvenes y adolescentes de la capital, ellos revelaron que el principal problema que tienen los muchachos a temprana edad es la falta de información científica oportuna y una relación estrecha con sus padres, que les permita hablar a cerca de la sexualidad, sin tabúes. Estas deficiencias, consideran que los obliga a cometer muchos errores, en el que arriesgan sus vidas.

Uno de los consultados compartió que, en su barrio, una muchacha no utilizaba ningún método anticonceptivo usual (pastillas, inyectables o preservativo). “Ella lo que hacía era abortar cada vez que salía embarazada. Esto, obviamente, lo hacía a escondidas, sin que nadie lo notara. Ese, según ella, era un método seguro que no fallaba”, relató uno de los jóvenes, quien prefirió omitir sus datos personales.

Eliézer Fidel Carballo González, miembro del Club de Jóvenes de Profamilia-Ciudad Jardín, recordó que un muchacho le comentó que él a su novia después de sostener relaciones sexuales le decía: “Amor, ahí te tomás la pastilla”. El joven confió en su amada, y a los veinte días, ella le informó que había quedado embarazada.

“El muchacho le respondió que él estaba muy joven para ser padre, entonces buscó a un médico para que le practicara un aborto a la muchacha. Ahora, cada cual hizo su vida por su lado, y no se han vuelto a ver”, detalló Carballo.

Acto sexual en adolescentes es “al natural”
Otra de las líderes juveniles, también integrante del Club de Jóvenes de Profamilia-Ciudad Jardín, Evelin Corea González, relató que las chavalas con las que ha trabajado le han manifestado que prefieren tener relaciones sexuales al natural, es decir, sin ninguna protección, ya que así, según ellas, sienten un mayor placer.

Asimismo, aseguró que la mayoría de las muchachas no tiene ningún tipo de información acerca de los métodos de planificación, los riesgos de adquirir una infección de transmisión sexual, entre ellas el Virus de Inmunodeficiencia Humana, VIH, o salir con un embarazo no deseado, ya que son menores de 15 años, y los padres les dicen que esas son “morbosidades o vulgaridades que ellas no pueden saber”.

“Aquí, en Profamilia, me estoy preparando, y recibo información acerca de salud sexual y reproductiva, esto yo se lo transmito a los chavalos de mi barrio. Ellos me han dicho que prefieren tener relaciones sexuales al natural. Además, los chavalos le dejan la responsabilidad a las mujeres, y después del acto le dicen: ‘Ahí te tomás la pastilla´”, aseguraron.

En Nicaragua, de cada tres mujeres que salen embarazadas, una es adolescente, lo cual reafirma que los chavalos y las chavalas no se están protegiendo. Urania Ruiz, consejera especializada de Profamilia, aseveró que, a partir de los 12 años, las niñas están experimentando sus primeros actos sexuales.

PPMS predispone a las niñas a padecer de anemia

Igualmente, señaló que los varones y las mujeres conocen cómo protegerse y cómo evitar un embarazo, para esto último recurren a la Píldora Para la Mañana Siguiente, PPMS, lo que le trae como consecuencia a la niña que su sangrado menstrual sea alterado, al igual que su salud, porque el uso frecuente de esta pastilla altera el biorritmo natural de la menstruación.

“Esto hace que la niña tenga sangrados más prolongados, abundantes, y, obviamente, la predispone a una anemia. En el caso de los chavalos, ellos saben que existe el preservativo, pero en la prisa de tener la relación sexual, no recurren a este método. El chavalo y la chavala pueden saber que existen métodos de planificación familiar, pero no se están apropiando de la información ni la están llevando a la práctica”, apuntó Ruiz.

Consideró que los muchachos y las muchachas necesitan información, la que debería estar a su alcance, así no tendrán que recurrir a otros medios de comunicación, como revistas pornográficas, porque ahí se desvirtúa la información científica y veraz que el joven necesita saber. “Es necesario que los adultos sepan que los adolescentes están demandando información oportuna, antes que inicien su actividad sexual”, insistió.

De acuerdo con el doctor José Ramón Ubau, Director de la Clínica Profamilia de Monseñor Lezcano, el anticonceptivo más utilizado entre los adolescentes y jóvenes es la PPMS, aunque no sea el ideal, porque las dosis hormonales son muy altas, y no es lo más fisiológico. También se utiliza el condón y algunas utilizan inyectables, el resto de píldoras anticonceptivas son usadas en menor grado, porque no pueden estar tomando pastillas a diario, puesto que lo hacen a escondidas de sus padres.