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Juana Argeñal, titular del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, Marena, reconoció la explotación maderera como una amenaza para nuestros bosques, y justificó la situación argumentando que este problema no se da en la misma proporción que antes de que el actual gobierno asumiera.
Argeñal también admitió que la Reserva de Biosfera Bosawás está siendo blanco de depredadores ambientales.

“El Marena, la Procuraduría y las comunidades indígenas miskitas y mayangnas son los que en la vigilancia control y patrullaje han detectado estos problemas que tenemos en nuestra Reserva”, expresó la funcionaria.

Según la ministra, los casos de delitos ambientales en los que se señala el aprovechamiento de los recursos más valiosos de nuestros bosques son situaciones que como autoridades han conocido y procesos que ellos mismos han abierto.
Argeñal no quiso especificar cuántos y cuáles procesos por delitos ambientales de los que ha impulsado el Marena están abiertos.

“Son muy pocos… no me puedo pronunciar específicamente, ni a la luz pública porque no puedo ser juez y parte”, se justificó, asegurando que son pocas las causas abiertas porque las autoridades no están haciendo uso de los instrumentos legales para penalizar los abusos en contra de los recursos del ambiente.

¿No hay mafia maderera? “Bueno, en ese caso el Ministerio del Ambiente toma las medidas de acuerdo con la Ley cuando detectamos delitos o que han infringido la ley de protección al ambiente”, fue la respuesta nada concreta de Argeñal.

Hay más vigilancia y control
En lo que va del año, el Marena ha abierto alrededor de 40 procesos administrativos por situaciones que afectan los recursos del ambiente; en 2010 se abrieron 300 procesos. Pero de acuerdo con Argeñal, no es abrir causas lo importante. “Al gobierno, al Estado, a Nicaragua no le conviene estarnos llenarnos de pasivos ambientales, nos conviene preservar, proteger y restaurar”, expuso.