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Un ama de casa y una abogada que de la noche a la mañana se unieron para crear dos sociedades con un capital social de C$100,000, lograron “adjudicarse” buena parte del millonario desarrollo turístico conocido como  Hotel Pelican Eyes Piedras y Olas, mientras la otra parte quedó en manos de los socios de la entidad financiera que lo embargó por un préstamo de US$1,500,000.

De acuerdo con documentos que están en manos de EL NUEVO DIARIO, una de las sociedades creadas por el ama de casa María Castillo Sánchez y la abogada de Masaya, Ana Beatriz Zelaya Acuña, es la administradora de Hoteles de San Juan del Sur, Sociedad Anónima, y su constitución se realizó el 24 de agosto de 2009, ante el abogado Fernando Medina Montiel, quien en escritura 74 detalla que la sociedad se dedicará, entre otras cosas, a la  compra-venta y arrendamiento de toda clase de bienes muebles, y que su capital social constituye C$100,000.

Solo nueve días después de haberse  constituido como sociedad, la  Administradora de Hoteles de San Juan del Sur S.A., aparece haciendo un préstamo de US$795,000 al Pelican Eyes Piedras y Olas, el cual era representado por su presidente, Robert Alan Berry, conocido como Chris Berry, y la entrega se hizo efectiva mediante tres pagarés, uno de US$400,000, un segundo de US$200,000, y el tercero de US$195,000.

Los dos principales préstamos tenían un plazo de vencimiento el primero de diciembre de 2009, y el de US$195,000 se venció el primero de marzo de 2010, y fueron otorgados pese a que Pelican Eyes Piedras y Olas (al que por sus siglas llaman Pepo), estaba en bancarrota y era objeto de tres demandas del banco que le otorgó una línea de crédito.

Al no pagar los US$795,000, la representante legal de Administradora de Hoteles de San Juan del Sur, Katia Grissel Tijerino Umaña, emprendió tres demandas por la vía ordinaria civil con acción de pago.

Los tres casos fueron ventilados ante la juez de Distrito Civil de Rivas. Jenny Chávez y Róger Pérez Aguilar, en representación de “Pepo”, llegaron a reconocer la deuda y a dar todo lo del Pelican Eyes en dación de pago.

Aquel 9 de abril

El primer arreglo ocurrió el 9 de abril de 2010, cuando por el préstamo de US$400,000, Pérez da en dación de pago a Administradora de Hoteles de San Juan del Sur, 11 valiosos lotes debidamente inscritos en el Registro Público de Rivas, más de 38 casas, las piscinas La Canoa y La Cascada, y los restaurantes del mismo nombre, las oficinas de Recursos Humanos, y las del proyecto, la sala de conferencia, almacenes, la planta eléctrica y tanque de agua.

Entre las casas dadas en pago y que pertenecían a extranjeros están: Casita Paz, Romántica, Brazil, Dulce Vida, Jazmine, Ensueño, Guanacaste, Pochote, Sosiego, Casita Russo, Jocote, Colinas del Mar, Valle del Sol, Margarita, Iguana Morada, Nido de Águila, Casita Cielo, Casita Alegría, Santa Rosa y Florida.

Todas tenían en su interior sus enseres: camas cocinas, refrigeradoras, televisores, cortinas de madera, sillones y lavadoras, entre otras cosas.

Según documentos en poder de EL NUEVO DIARIO, Pérez da en pago estos bienes por orientaciones de Chris Berry, que ya ni siquiera estaba en el país, además de los otros directivos, Agnes Jean Brugger, George Russell Knight y otro norteamericano, ya que así consta en Poder General Judicial que se otorgó a favor de Pérez Aguilar en  escritura pública 69 que se elaboró en el bufete García Bodán.

Ese mismo 9 de abril se hizo un segundo acuerdo para saldar la deuda de  US$200,000, y en este caso Pérez Aguilar reconoce nuevamente la deuda, y da en dación de pago tres camionetas Land Cruiser Prado, un camión Mercedes Benz, un microbús de igual marca, una Toyota doble cabina, una Toyota Prado, un velero y un cuadriciclo.

La Administradora de Hoteles  de San Juan del Sur también recibió un lote de 3,648.89 metros cuadrados, que está inscrito con la cuenta registral 31,760, tomo 334 folios 39 y 40.

Por si algo faltara, en marzo de 2010 llegó la última entrega de lo que quedaba del Hotel Pelican Eyes Piedras y Olas, cuando Pérez Aguilar de nuevo, en representación del hotel, reconoce la deuda de US$195,000, con la que se totalizan los US$795,000 que prestó la Administradora de Hoteles de San Juan del Sur a “Pepo”.

En esta última entrega, Pérez da en dación de pago una moto Yamaha, un cuadriciclo y dos lotes de terrenos debidamente inscritos en el Registro Público de Rivas, con números 37,614,  y 40,410.

Millonarios en tiempo récord

Esta fue la manera como la próspera Administradora de Hoteles de San Juan del Sur S. A. logró, en un tiempo récord, adjudicarse una buena parte del millonario complejo turístico.

En tanto, la hermana de esta otra sociedad, identificada como Inversiones Inmobiliarias de San Juan del Sur, también nació el mismo día ante el mismo abogado, y fue creada por el ama de casa María Castillo Sánchez, y por la abogada de Masaya Ana Beatriz Zelaya, quienes la inician  con el mismo capital social de C$100,000.

En este caso, esta sociedad se encargó de comprar una parte de las propiedades que hipotecó el banco por los préstamos que el hotel nunca canceló, mientras que a dicha entidad financiera le quedaron cuatro valiosas propiedades, en las que se contabilizan varios condominios, y la más valiosa es la inscrita con número registral 30,960, valorada en US$1,476,845.00.

Trivelli y las propiedades costeras, según WikiLeaks

El exembajador de Estados Unidos en Managua, Paul Trivelli, en el cable diplomático 119395, revelado por WikiLeaks y publicado por el semanario Confidencial  en junio pasado, relató la inseguridad jurídica que se vive en el país cuando se trata de hacer inversiones en bienes raíces.

“La otra cara del mito sobre Nicaragua, de que la propiedad es barata y disponible, estriba en que muchas de las propiedades están todavía en disputa”, escribió Trivelli, y reseñó de inmediato que entre 1979-1990 el gobierno sandinista expropió cerca de 30,000 propiedades.

“Acciones y títulos de muchas de esas propiedades siguen siendo ambiguas, o de hecho, actualmente fraudulentos”, expresó.

Añadió que miles de reclamos de ciudadanos estadounidenses confiscados han sido resueltos vía indemnización o devolución, sin embargo, a esa fecha recordó que seguían sin resolverse cerca de 700 casos, registrados en la base de datos de la Embajada de Estados Unidos. Aunque nuevos casos siguen aumentando.

Trivelli indicó en el mismo cable que un número significativo de propiedades costeras, las más valiosas por su potencial turístico, se encuentran envueltas en procesos judiciales, que “se complican por factores no legales como miedo, codicia, corrupción y política”.

Por tanto, los compradores envueltos en litigios pueden terminar bajo los reflectores, en los encabezados noticiosos, o envueltos en un laberinto sin fin de maniobras de salas judiciales.