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T Impresionante cantidad de petroglifos en “Piedras Pintadas”

T Una riqueza turística e histórica que es de interés nacional
Redacción Central
Desde el municipio de Villa Sandino, departamento de Chontales, mediante carta a nuestro editor de noticias departamentales, licenciado Carlos Martínez Sánchez, la Asociación en Redes de Protectores del Patrimonio Cultural Nacional (Asopropcn), constituida en ese lugar con personería jurídica, desmintió las afirmaciones publicadas en este diario por el ganadero Gustavo Fonseca Sevilla.

El señor Fonseca, de su finca de 225 manzanas, donó las 5.2 manzanas de terreno a ocho kilómetros de la cabecera municipal, donde la Asociación, con apoyo de Finlandia, construye el parque arqueológico “Piedras Pintadas de Chontales”.

En campo pagado que mandó a poner en este diario el 28 de febrero, Fonseca dice que las citadas 5.2 manzanas fueron objeto de una “escritura de donación falsa”, y luego, el 5 de marzo, declara a nuestra corresponsal de Juigalpa, Yelba Tablada, que sólo donó dos manzanas, pero que la Asociación se apropió “legalizadamente” de 13 manzanas, lo cual la Asociación califica como “falso de toda falsedad”, en carta de aclaración que recibimos con la firma de los directivos Róger Andrés Peralta Mairena, presidente; Iván Benítez Aragón, secretario, y Mauro Orozco Bravo, tesorero.

Riqueza arqueológica impresionante
El pequeño sector donado de la finca “Piedras Pintadas” es rico en petroglifos o grandes piedras con grabados indígenas, que los arqueólogos del Instituto de Cultura están fechando, clasificando y descifrando, y tras la respectiva donación de las 5.2 manzanas que Fonseca Sevilla anunció ante una sesión del Concejo el 13 de agosto de 2007, lo cual consta en actas, procedió luego a materializar dicha dación, en escritura pública No. 56 el 5 de septiembre de 2007.

Subrayan los firmantes de la carta que el señor Fonseca no sólo leyó la escritura antes de firmarla, sino que además el documento habla claramente de 5.2 manzanas, y no de las 13 que anda diciendo, para lo cual adjuntan fotocopia de la citada escritura pública de donación ante un notario de la ciudad de Acoyapa.

Por otro lado, señalan que es absolutamente falso lo que Fonseca afirma en la nota de la corresponsal Tablada, en el sentido de que se esté construyendo un hotel en el sitio arqueológico, “ya que las construcciones realizadas son las relativas al parque arqueológico” minuciosamente supervisadas por la municipalidad y por el Instituto Nicaragüense de Cultura.

¿Inversión
alborota codicia?
Según explicación adicional a la carta, vertida por los miembros de la Asociación, la tierra donde están los petroglifos era un paraje árido y sin mucho valor comercial, ya que para efectos tributarios el señor Fonseca declara que cada manzana de toda la finca vale mil córdobas o menos.

Sin embargo, apenas Finlandia soltó los primeros fondos y comenzó en noviembre pasado la construcción de senderos, miradores, estacionamiento y casetas protectoras de cada petroglifo, los terrenos donados adquirieron una belleza impresionante, lo cual ha hecho que personas allegadas familiarmente al señor Fonseca, y alguno que otro avispado gestor, ejerzan influencia negativa sobre él para que se eche atrás en la donación, y ahora ande diciendo que nunca lo ha hecho en la cantidad de 5.2 manzanas.

De la carta se desprende que el señor Fonseca Sevilla es miembro de la Asociación, sin embargo, desde que empezó con este nuevo plan, se ha negado sistemáticamente a asistir a las reuniones, mientras tanto, el ruido que ha metido, hizo que Finlandia detenga para mientras los desembolsos, lo cual deja la obra a “medio palo”, pero también deja en desempleo a los 60 trabajadores que estaban transformando el paraje y construyendo las instalaciones.

Mencionan
intereses ocultos
Esta conducta del donante “nos afecta grandemente como Asociación, porque este proyecto persigue poner en alto el valor y promover los bienes culturales que existen en nuestra región, impulsando el turismo cultural, lo que traería beneficios a nuestra comunidad y al mismo tiempo salvaguardar nuestra cultura y raíces.

“Pensamos que hay otros intereses ocultos y asesoramiento negativo para quererse aprovechar de los avances e inversiones ejecutadas en el proyecto del parque arqueológico, o bien un plan montado para destruir nuestra asociación, aprovechando quizá la buena fe que demostró inicialmente don Gustavo, o bien, otros intereses sospechosos de quienes engañosamente le han ofrecido comprar las tierras a precios estratosféricos”, concluye la carta.