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Diversas organizaciones sociales y artísticas de Guatemala realizaron ayer domingo manifestaciones de duelo y actos en tributo a Facundo Cabral en diferentes puntos de la capital.

Unos exigieron justicia por este crimen, y presionaron al Gobierno para dar resultados inmediatos de las investigaciones, y otros exigieron el fin de la violencia en este país centroamericano de 14.4 millones de habitantes, que cada día se cobra la vida de 17 personas en promedio.

Frente a la Catedral Metropolitana fue montada una tarima, desde la cual varios líderes de movimientos a favor de la justicia y de los derechos humanos hacen llamados a los guatemaltecos para que se pronuncien contra la inseguridad que azota al país.
“Debemos organizarnos y dar una respuesta ante la violencia. Todos queremos una Guatemala en paz, pero debemos exigir. No debemos quedarnos impasibles”, dice Ana María de Klein, de Madres Angustiadas (MA).

En la Plaza se exhiben pancartas que dicen: “Facundo, tus canciones bendición para nuestro suelo”, “Basta ya, no más inseguridad” y “No puedes callar, porque el que calla se convierte en cómplice”.
También se entonó el Himno Nacional, el cual fue seguido de gritos que decían ¡Que viva la justicia y que viva Guatemala!

 

Pueblo en las calles
Cientos de guatemaltecos salieron a las calles del la capital del país para exigir justicia por el asesinato del trovador argentino Facundo Cabral, perpetrado ayer por un grupo de sicarios, mientras que las autoridades aún no informan sobre los avances de la investigación.

“Estamos consternados y rabiosos por la violencia que afecta a nuestro país, y avergonzados porque este gran poeta encontró la muerte aquí, y lo único que hizo fue traernos amor y cultura”, dijo una universitaria, que participó en una caminata que se inició en la estación de Bomberos Municipales del Trébol, donde murió Cabral, y culminó en la Plaza de la Constitución.

El asesinato del trovador convocó a cientos de personas de todas las edades, entre políticos, artistas, activistas, estudiantes, amas de casa y hasta funcionarios del Gobierno, que colocaron flores y velas en un improvisado altar que se ha ido formando en la base del asta gigante que sostiene la bandera guatemalteca en medio de la Plaza.

“Este es un hecho lamentable, pero tenemos que esperar el resultado de las investigaciones y confiar en las autoridades”, dijo a los periodistas el presidente del Congreso, Roberto Alejos, quien se unió a las manifestaciones de repudio.

Este domingo por la tarde tuvo lugar un festival convocado por artistas guatemaltecos para cantar las canciones de Cabral, como un sentido homenaje a quien inspiró sus carreras, y que cayó víctima de la violencia.

Hasta anoche, las autoridades, apoyadas por la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala  (Cicig), no habían dado a conocer los avances de las investigaciones.

El asesinato del trovador y poeta, de 74 años, ha supuesto un duro revés para la imagen de Guatemala, debido a que acrecienta su mala reputación como una de las naciones más violentas del mundo.

Los restos de Cabral yacen en solitario en Funerales Reforma, zona 9, a la espera de su repatriación el martes. La familia del artista no vendrá y ha confiado los trámites a la embajada.

 

Lágrimas, lamentos y promesas
La inseguridad ciudadana fue de nuevo un tema recurrente en los discursos de candidatos presidenciales, pero esta vez con un lamento adicional: la muerte trágica de Facundo Cabral.

Adela Camacho de Torrebiarte, presidenciable por el partido Acción de Desarrollo Nacional, ADN, efectuó una caravana con simpatizantes, la cual recorrió Taxisco y Chiquimulilla, Santa Rosa.

En sus mítines subrayó la necesidad de defender la Constitución. Refirió que la muerte de Cabral deja mala imagen al país en el extranjero, y es una llamada de atención. Sin embargo, insistió en que se debe recordar que a diario mueren un promedio de 17 guatemaltecos por violencia.

Eduardo Suger, candidato presidencial del partido Compromiso, Renovación y Orden, CREO, durante su gira por San Manuel Chaparrón y San Luis Jilotepeque, Jalapa, calificó de “vil y vergonzoso” para el país el ataque contra Cabral.

“Sentí mucho dolor, sentí tristeza por Guatemala, porque somos un pueblo capaz y honrado, pero ahora nos pintan como un pueblo de matones; es vergonzoso”, expuso.

 

El llanto de Menchú
Rigoberta Menchú, candidata a la presidencia por el Frente Amplio, acudió el sábado temprano la escena del crimen, donde lloró desconsolada. Después se incorporó a la caravana que su partido realizó en El Tejar, Chimaltenango; continuó hasta la cabecera de ese departamento y terminó su jornada en Comalapa. En su discurso señaló que ese ataque es “una tragedia para Guatemala”, y que no se trata de un crimen común.

Durante su gira por varios municipios de Petén, Manuel Baldizón, presidenciable por el Partido Libertad Democrática Renovada (Líder), dijo que estaba indignado por la violencia que castiga al país; repudió y condenó la muerte del cantautor argentino. Aseguró estar indignado porque el Gobierno no ha sabido controlar la ola delincuencial.

Otto Pérez, candidato presidencial del Partido Patriota (PP), no asistió a San Martín Jilotepeque, Chimaltenango. En su lugar llegó su compañera de fórmula, Roxana Baldetti, quien dijo estar consternada por la muerte de Cabral, a quien se refirió como “embajador de la paz de las Naciones Unidas”, y aseveró que Guatemala no puede continuar con ese ambiente criminal que a diario causa dolor a las familias guatemaltecas.

Otto Pérez, al hablar a medios de comunicación, condenó el crimen contra el cantautor argentino, y lamentó que se sigan produciendo hechos de violencia.