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Mientras en Guatemala están relacionando el deceso del cantautor argentino Facundo Cabral y atentado de muerte contra el empresario nicaragüense Henry Fariñas con un ataque del crimen organizado, y la oficina de Lucha contra las Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) señala que este último lavaba dinero para el cártel mexicano Sinaloa, aquí la Policía Nacional no se ha pronunciado sobre los antecedentes de Fariñas, y se limitó a informar que están colaborando con su homóloga guatemalteca.

Sin embargo, una fuente confió a EL NUEVO DIARIO que Fariñas, antes del crimen, estaba siendo investigado en nuestro país por acciones ilícitas que no detalló, y los vínculos que mantenía con gente de poder político y económico en Nicaragua.

Otras fuentes revelaron, además, que Henry tiene un hermano que fue capitán del Ejército de Nicaragua.

El comisionado mayor Fernando Borge, jefe de Relaciones Públicas de la Policía, no confirmó ni descartó que estuvieran realizando una investigación sobre los movimientos de Fariñas.

“En este momento nosotros estamos abocados a la colaboración con la investigación que tienen bajo su responsabilidad las autoridades policiales de Guatemala, estamos en comunicación y en colaboración de acuerdo con lo que vayan requiriendo, pero en este momento no puedo brindar esa información (sobre los requerimientos guatemaltecos), estamos trasladando lo que sea pertinente”, aseveró Borge.

“Se han dado avances importantes, pero no se pueden dar a conocer para no entorpecer las investigaciones”, indicó el secretario de Comunicación de la Presidencia guatemalteca, Ronaldo Robles. El presidente Álvaro Colom también declaró a una emisora de radio mexicana que “toda la evidencia y todos los análisis técnicos y científicos indican que, definitivamente (el ataque) iba dirigido hacia el señor Fariñas. No hay ninguna indicación de que fuera dirigido a Facundo”.

 

¿Trabajaba para Sinaloa?

Un reporte de la DEA, publicado por el “Periódico digital de México”, da cuenta de que Fariñas es el supuesto encargado, en Guatemala, de lavar dinero para el cártel de Sinaloa, y que por ello se cree que Daniel Pérez Rojas, apodado “El Cachetes”, habría ordenado que lo asesinaran. Sin embargo, quien murió en ese atentado fue el cantautor argentino.

La DEA coincide con las autoridades guatemaltecas, ya que en su comunicado señala que el ataque iba dirigido contra Fariñas y no contra Facundo Cabral.

Asimismo, dice que el promotor de espectáculos es el dueño de una cadena de centros nocturnos en Guatemala, Costa Rica, Panamá y Colombia. Lo que fue negado por los propietarios del Night Club Elite y amistades de Fariñas en nuestro país.

Fariñas no es el dueño

Walter Zavala, presidente del Comité Organizador del Desfile Hípico de Managua, afirmó ser amigo de Fariñas y conocerlo desde hace unos ocho años. “Lo conozco como una buena persona, honrada, trabajadora, pero lo único que sé es lo que ha salido en las noticias, no lo conozco como una persona que anduviera metido en asuntos turbios, si fuera así, entonces no sería amigo mío”.

Zavala aseguró que Fariñas es gerente general del Night Club Elite en Guatemala, pero que no es el dueño, ya que los propietarios son unos ciudadanos norteamericanos que habitan en Panamá.

Recordó que su amigo es de origen humilde, y que hace unos años tuvo un negocio cerca del centro comercial Metrocentro, donde vendía discos originales.

Vía comunicado, la gerencia del Club Elite informó que Fariñas “no es ni accionista ni administrador del Club Elite”.

La gerencia del negocio desconoce totalmente a Fariñas, a quien se le ha relacionado desde que su nombre sonó como el supuesto blanco de los sicarios que acabaron con la vida de Cabral, con ese centro de entretenimiento para adultos.

“(No tiene) Ni ha tenido ningún tipo de relación comercial ni de ninguna clase con esta empresa”, dice el comunicado.

Fariñas ajeno al “Showbiz”

Productores de espectáculos nacionales que pidieron anonimato, se declararon molestos porque asumen que el fatídico asesinato de Facundo Cabral podría dejarles saldo negativo a su negocio, porque presentan a la ficha clave, el empresario nicaragüense Henry Fariñas --herido de gravedad en el atentado, y, además, señalado como el objetivo real de los sicarios-- como su colega.

En Nicaragua, según afirmaron, no se tiene referencia de que Fariñas sea productor de espectáculos, es más, dicen que solo se conoce sobre él a raíz que hace dos años apareció en el país presentándose como el productor a cargo de la gira centroamericana del trovador argentino.

“Tenía una inclinación o gusto especial por Facundo Cabral… No lo conocía en el negocio del espectáculo, su negocio era lo otro, si lo hizo fue porque talvez le gustaba el trovador”, declaró alguien que lleva 25 años dedicado a la producción de eventos artísticos.

Dijo entender que las dos últimas veces Fariñas “pagó el show” en Nicaragua para el cual contrató la Sala Mayor del Teatro Nacional “Rubén Darío”, TNRD.

Ramón Rodríguez, Director del TNRD, confirmó que Fariñas apareció en el medio artístico hace dos años. Declaró no saber mucho de su vida ni de sus negocios, pues lo conoció de joven porque solía frecuentar en el barrio capitalino Villa Progreso, la casa de su tío José Fariña, dedicado aún hoy, nada más que en México y Guatemala, a la afinación de pianos.

Su explicación respecto a que no se conocen credenciales de Fariñas como productor de espectáculos es que “hay mucha gente que trae artistas y no necesariamente se mueve en ese ámbito”.

Describió a Fariñas, de 40 años, como un “chavalo normal”, que incluso aparenta menos edad, quien durante su estadía en Nicaragua se movió sin guardaespaldas. En lo que respecta al trato comercial, sostuvo que hizo todo conforme a ley.

Se refiere a que pagó impuestos, cumplió con la presentación del artista y pagó los 5,095 dólares en concepto de alquiler de la Sala Mayor del TNRD.

Para Rodríguez “todo se dio normal”, pues Cabral se presentó en conferencia de prensa por casi hora y media, su show vendió el 75% de la taquilla, no se presentó el menor incidente ni nada que levantara suspicacias. La presentación del artista se manejó bajo un discreto despliegue publicitario.

Producción de espectáculos afectada

Productores nicaragüenses coincidieron en que este suceso que consideran “aislado”, podría tener un costo negativo para  Centroamérica, que en los últimos años estaba resultando atractiva como destino de producciones artísticas de gran nivel.

De hecho, temen que se cree cierta paranoia en el gremio artístico respecto a presentarse en las plazas de la región.

Incluso, el productor guatemalteco de la firma Premier Producciones reconoce que, inevitablemente, habrá un antes y un después de este incidente en lo que respecta a los estándares de seguridad para los artistas en nuestra región.

“Es muy temprano para saber qué es lo que va a afectar a la industria, pero, definitivamente, esto va a tener alguna consecuencia”, dijo García.

Reconoció que hasta ahora no se pensaba en resguardar a los artistas de probables atentados, porque se supone que son figuras que “no tienen que tener enemigos”.

Fue mensaje del crimen organizado

Para Marcos Carmona, Director de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH, el atentado homicida en que murió Cabral ocurre posterior a la Cumbre de Presidentes sobre Seguridad Ciudadana, realizada en junio de este año en Guatemala, dejando claro que esto es un mensaje del dominio del crimen organizado sobre los países de la región, algo que también fue evidente con la muerte del privado de libertad Pastor Escobar Duarte, mandado a matar dentro del Penal de Tipitapa.

“Nos preocupa el hecho de que hace un par de semanas se dio la Cumbre de Seguridad, pero en ese país el nivel de muertes vinculadas al crimen organizado se ha elevado. El mensaje es de control total de las ciudades. Esto es alarmante, y aquí ya vimos la situación en el Sistema Penitenciario”, dijo Carmona.

 

(Colaboración: Rafael Lara)