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Los abogados defensores de los seis adolescentes acusados de homicidios en perjuicio del universitario Evans Omar Orozco Ponce, aseguraron a EL NUEVO DIARIO que hoy en el juicio por este caso habrá sorpresas, ya que demostrarán que sus defendidos son inocentes, que no se trató del robo de un celular y que sí hay un homicida, pero que fue cubierto por la misma Policía.

Ileana Martínez, abogada de uno de los adolescentes acusados, afirmó que sí hay un homicida en este caso, pero no quiso dar el nombre del mismo. Lo que sí se animó a decir es que éste fue ayudado por la misma Policía del Distrito Uno, ya que cuando fue llevado a las celdas policiales un oficial le recomendó que se lavara la ropa que estaba manchada con la sangre de la víctima.

“Hay muchas inconsistencias en las investigaciones de la Policía y la acusación que hace el Ministerio Público, en este caso hay un verdadero autor del crimen que si se manchó la ropa con sangre de la víctima, pero que incluso fue un policía que lo mandó a lavarse la ropa, también nos sorprende que la Policía no haya llevado para hacerle un peritaje de sangre a la ropa de los victimarios y sólo haya mandado la ropa del universitario, ya que si vos apuñalas a alguien es lógico que te llenés de sangre”, cuestionó Martínez.

Consultamos al comisionado mayor Yuri Valle, quién al momento del hecho estaba como jefe del Distrito Uno de Policía, sobre los señalamientos de los abogados, pero en esta ocasión se limitó a decir que “no sé nada de eso”.

¿El cuchillo del crimen?
La directora de la Unidad Especializada de la Niñez y la Adolescencia de la Fiscalía, Nubia Arévalo, ha afirmado que cuentan con las pruebas suficientes para demostrar la culpabilidad de los acusados y que los abogados defensores sólo están utilizando tácticas dilatorias para atrasar el juicio.

Moisés Pérez, abogado de otro de los procesados, consideró incoherente el informe policial y débil la acusación de la Fiscalía, ya que según un informe policial sobre el peritaje realizado al cuchillo presentado en el caso como el arma utilizada por los victimarios, dio negativo en cuanto a la presencia de sangre.

“Esto quiere decir que el arma que presenta la Policía en el caso, no es la que fue utilizada para cometer el crimen, dos amigos de Evans dijeron a la Policía que reconocieron el cuchillo, pero cómo lo van a reconocer si ellos mismos han relatado que corrieron cuando ocurrió el hecho”, aseveró Pérez.

Aseguran que no fue robo
Los abogados señalaron que los adolescentes no son delincuentes y que son estudiantes de secundaria. Afirmaron que el móvil del hecho no es el robo de un celular a como lo han planteado las autoridades policiales, ya que todos sus defendidos portaban su celular al momento del hecho, los cuales fueron ocupados por los oficiales y no fueron devueltos.

“Este caso no se trata de un robo de un celular, los adolescentes se dirigían al sector de la UCA a ponerse un piercing cuando en el camino se encontraron con los universitarios y la víctima; ellos (los procesados) iban chateando con sus celulares cuando hubo un choque de cuerpos contra los ahora víctimas y así inició el pleito, pero nunca intentaron despojar de su celular a Evans”, aseveró Martínez.

Uno de los padres de los detenidos, a quién no identificaremos por tratarse de un adolescente, aseguró que su hijo, de 17 años de edad, estudia el primer año de secundaria en el Instituto Miguel de Cervantes Saavedra y el día del crimen fue a Metrocentro junto a sus amigos a ver a unas chavalas sin sospechar se vería involucrado en el caso. “Él me dijo que no vio el crimen y tampoco participó en ese hecho”, indicó.

Dirección incorrecta y amenazas
Pérez dijo que la Policía señaló en el expediente que capturó al supuesto adolescente homicida en las inmediaciones de Metrocentro, de la Gasolinera ESSO 30 metros al oeste, pero que esta información es falsa porque el “chavalo” fue detenido en el puente a desnivel de la UCA.

Finamente, Pérez aseguró que luego de aceptar defender a uno de los acusados ha recibido mensajes amenazantes en los que le advierten “…te van a patear por andar defendiendo a un delincuente”, fue la amenaza que recibió a las siete de la noche del pasado cinco de julio.