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  • EFE

El canciller brasileño, Antonio Patriota, recibirá mañana en Brasilia a su homólogo nicaragüense, Samuel Santos, para evaluar la cooperación bilateral, principalmente el apoyo de Brasil a proyectos en las áreas de hidroeléctrica y bioenergía, informaron hoy fuentes oficiales.

El encuentro será el principal de Santos durante su segunda visita oficial a Brasil, que se extenderá hasta el jueves, según un comunicado del ministerio brasileño de Relaciones Exteriores.

La visita permitirá que los dos países avancen en los proyectos de cooperación energética, "en particular en el desarrollo del potencial hidroeléctrico nicaragüense", según el comunicado de la cancillería brasileña.

Brasil ofreció financiación para la construcción de la represa hidroeléctrica de Tumarín, ubicada en el litoral sur del Caribe en Nicaragua, que tendrá capacidad para generar 220 megavatios y cuyas obras fueron adjudicadas a un consorcio de capital brasileño.

El proyecto tiene un costo previsto de 806 millones de dólares, de los cuales 342 millones son negociados con el estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil.

La hidroeléctrica también recibirá un crédito del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), en tanto que las empresas brasileñas Eletrobras y Queiroz Galvao, responsables por la obra, aportarán unos 206 millones de dólares.

Los dos cancilleres aprovecharán el encuentro para revisar la agenda bilateral, discutir temas regionales y globales y "examinar mecanismos para fortalecer la cooperación bilateral, en particular en las áreas de bioenergía y reposición forestal", según el comunicado.

Brasil también le ofreció a Nicaragua la transferencia de tecnología para el desarrollo de biocombustibles, principalmente etanol de caña de azúcar y biodiesel.

Según la cancillería, la tecnología brasileña le permitirá a Nicaragua diversificar su matriz energética.

La cooperación bilateral también incluye el apoyo de Brasil para la reconstrucción de Nicaragua tras los desastres naturales que ha sufrido el país centroamericano en los últimos años y que se ha traducido en el envío de ayudas por 850 millones de dólares.

El comercio entre los dos países sumó el año pasado 68,1 millones de dólares, con un crecimiento del 102 por ciento frente al de 2009.