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Para el jurista Óscar Castillo, lo grave de la intervención de magistrados en ciertos casos jurídicos, como el de Pelican Eyes, es la violación constante a la independencia de los jueces en las decisiones que estos deben tomar frente a casos que se les presenten, sobre todo porque no es la primera vez que un usuario denuncia la intervención de X magistrado.

“Me parece grave que un magistrado llame a un juez o a un magistrado de Tribunal para orientarle una decisión”, dijo Castillo.
La Constitución Política establece en su Art. 165 que “Los magistrados y jueces en su actividad judicial son independientes y solo deben obediencia a la Constitución y a la ley; se regirán, entre otros, por los principios de igualdad, publicidad y derecho a la defensa. La justicia en Nicaragua es gratuita”.

Los fallos no deben ser dirigidos
Precisamente, lo que plantea este artículo es evitar que los jueces y magistrados sean llevados u obligados a fallar por injerencia de los superiores o de otros extraños al proceso, explicó Castillo. Además, este artículo busca asegurar la independencia, la transparencia y la imparcialidad en el ejercicio procesal del juez.

“Los jueces y magistrados se deben a la Constitución y a la ley, no al interés de ningún funcionario público o judicial,  o bien de un particular. Es lamentable que se acepte esta intervención como algo normal y no se procure asegurar la transparencia deseada”, expresó el jurista.

Según abogados litigantes, que prefirieron omitir sus nombres, la llamadita de magistrados a jueces es común, y estos últimos obedecen a sus superiores porque son quienes les garantizan el puesto y la promoción de cargos dentro del sistema.

El máximo tribual debe esperar que a su sala llegue el debido recurso de casación, para opinar, pero no puede ni debe hacer como parte del mismo o interviniendo paralelamente al proceso, pues no se estaría garantizando los principios de igualdad, derecho a la defensa y transparencia necesaria para que sea efectiva la justicia, recalcó Castillo.