•   JALAPA, NUEVA SEGOVIA  |
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Hasta ayer, la Policía neosegoviana estaba hermética con la información relacionada con el asesinato a balazos de la médica Karen Patricia Tercero Moreno, de 34 años, ocurrido la tarde del pasado 7 de julio, en la comarca fronteriza de Teotecacinte. Según el comisionado Pablo Ardón, vocero policial, no conocía el informe ni se lo habían remitido a su despacho para difundir su contenido a los periodistas.

El NUEVO DIARIO conoció que las investigaciones policiales sobre la misteriosa ejecución de la doctora Tercero fueron concluidas el último martes, con apoyo de un equipo de la Dirección de Auxilio Judicial del nivel nacional de la Policía, pero según una fuente vinculada al trabajo investigativo, no lo daban a conocer al público porque todavía coordinaban con el Ministerio Público, la forma de presentarlo: esclarecido, pero sin detenidos.

END conoció de la misma fuente, que las conclusiones investigativas exoneran de cualquier tipo de autoría de delito al exesposo de la difunta, el galeno Elí Matute Rubio, a quien los parientes de la infortunada mujer acusaron en Estelí de haberla mandado a matar, por el antecedente de un supuesto maltrato intrafamiliar que le sufrió, y por lo cual se habían separado.

Atrapada en un triángulo amoroso
Se supo extraoficialmente que las pesquisas policiales viraron la historia sobre este feminicidio, donde hubo de por medio una relación amorosa que Tercero Moreno  después de su separación matrimonial con Matute Rubio, protagonizó con un ciudadano hondureño, identificado como Ergan Obdulio Paguaga Sosa, también comprometido con otra dama de su país, llamada solo Sheyla.

Según el relato de la fuente policial, un día antes de su muerte, las dos se encontraron en un hospedaje situado a la entrada sur de la ciudad de Jalapa, y mandaron a llamar a Paguaga Sosa con el objetivo de “desenmascararlo” sobre la ambigua relación que sostenía con ellas. Se conoció de la entrada al país (de Sosa) en una camioneta quedó registrada en Migración de El Porvenir.

Una cita malévola
En el hospedaje jalapeño se suscitó un altercado, y el hombre con un revólver amenazó de muerte a Tercero Moreno, y hasta la habría golpeado. Al día siguiente por la tarde, cuando ocurrió su ejecución, el hondureño la llamó por teléfono a su casa para que se vieran en la frontera. Ella, aparentemente, no quería asistir, según testifical de su empleada.

Relata la fuente que fue así como la doctora Tercero Moreno llamó al taxista Randolfo Cruz para que la llevara expresamente a El Porvenir, y cuando pasaron por Teotecacinte alcanzaron la camioneta que conducía su amante, y donde también iba la otra mujer. Y Paguaga Sosa atravesó su vehículo delante del taxi para obstruirle el paso por la vía.

En esas circunstancias, apareció una motocicleta roja y negra con dos sujetos a bordo, y el que iba de pasajero se bajó y se dirigió primero al taxista para advertirle que no se metiera en el asunto, y luego se dirigió al asiento trasero del taxi donde iba la infortunada médica, a quien le profirió unas palabras soeces y luego le disparó con un revólver varias veces a la cabeza.