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Los médicos forenses del Instituto de Medicina Legal decidieron continuar dando detalles de las irregularidades dentro de esa institución, y revelaron que los pedidos de dictámenes médicos a favor o en contra de determinados reos, los hacen el director Zacarías Duarte y el subdirector Julio Espinoza, este último usa el nombre del coronel Lenín Cerna.

 

Además, expresaron que Duarte impone su criterio a los dictámenes de forenses cuando el caso es relevante y cuando son colegiados, por ejemplo, cuando hay que determinar responsabilidad o negligencia médica.
“Manipula los dictámenes sin criterio científico-técnico, sin objetividad. Trata de cuestionar el peritaje científico que hacemos los forenses”, expresó el médico, que prefiere el anonimato por obvias razones.

Casos emblemáticos

Mientras tanto, el subdirector Julio Espinoza llega a solicitar en nombre del coronel Lenín Cerna dictámenes médicos en X o Y sentido para favorecer o perjudicar al procesado. “(Espinoza) Se aparece en la clínica y dice: ‘El coronel Cerna llamó, orientó que saliera a favor de tal reo o en contra de tal’”, relató el denunciante.

Estas orientaciones las reciben generalmente para beneficiar o afectar a privados de libertad, es decir, a quienes ya tienen sentencia firme, agregó el forense.

Dos ejemplos claros de estas intervenciones son el caso del empresario Manuel Ignacio Lacayo, en junio de 2007, cuando lo demandaron por incumplimiento de la pensión alimenticia de su hija. “La orden fue declarar que podía estar bajo régimen carcelario, cuando el procesado acababa de salir de cuidados intensivos, de un hospital privado, por problemas cardíacos, pero era orden del coronel Cerna”, relató el galeno.

El otro ejemplo es el de William Hurtado, asesino del periodista Carlos Guadamuz, a quien se dejó libre en marzo de 2008, gracias a un dictamen forense que aseguraba que estaba en riesgo su vida, y por eso le otorgaron el régimen de convivencia familiar extraordinaria, aseguró el forense.

Más ilegalidades
Otra de las irregularidades que pasan dentro de Medicina Legal, es que el subdirector Espinoza llega a pedir copia de los dictámenes forenses a los secretarios clínicos, y “se desconoce el objetivo, pero a todas luces es ilegal”.

“El secretario clínico tiene que obedecer porque es orden superior, pero lo adecuado es que si Espinoza  quiere saber algo de un dictamen lo consulte con nosotros que somos los médicos, porque lo que hace es irregular”, dijo otro de los médicos informantes.

Lo grave de estas intervenciones en los dictámenes forenses es que están desvirtuando la objetividad, cientificidad de esta institución, que es tan importante para la aclaración de ilícitos. “Si los dictámenes legales no son confiables, ¿cómo serán confiables los veredictos judiciales?”, se preguntó el galeno.

Los médicos forenses relatan que el ambiente laboral en la institución es “tenso y hostil”, porque la “pugna que existe entre el director y el subdirector por quedar bien con el gobierno de turno ha llevado a una situación de corrupción e impunidad a medicina legal”, escenario que años atrás no se había presentado, aseguraron los denunciantes.

“Hay médicos que ya se le han parado y le dicen: ‘si el Coronel quiere el dictamen que me llame’, entonces Espinoza ha bajado el gas”, refirió otro galeno.

Con contador externo
Los funcionarios públicos aprovecharon para denunciar que también existe una pésima administración de parte de la dirección, porque las condiciones laborales son precarias, mientras las donaciones de organismos privados siguen llegando.

“Nosotros trabajamos sin las herramientas adecuadas, sin protección a contaminación, mientras Duarte tiene una cuenta bancaria donde depositan las donaciones de diferentes organismos, y solo él tiene acceso a ella, además, ese dinero no es administrado por contabilidad del Instituto, sino por un contador independiente que Duarte contrató y está fuera de las instalaciones”, señalaron las fuentes.

Según los trabajadores, lo más seguro es que las autoridades en la Corte no se den cuenta de lo que sucede allí, “porque ellos (directores) se encargan de maquillar la situación o buscan a sus protectores. Ya estamos cansados, y ya es justo que demos a conocer la situación anómala de Medicina Legal, y que los magistrados realmente investiguen y pongan fin a la situación”.

Los trabajadores también criticaron el actuar de Zacarías Duarte en el caso de la investigación de la falsificación reciente de dictámenes médico-legales, porque despidió a priori a tres trabajadores que no tenían nada que ver en el asunto, sin esperar el resultado de las investigaciones policiales, y luego no dio la cara para la reivindicación de la dignidad de los trabajadores.

Evelio Gutiérrez, uno de los trabajadores reintegrados esta semana, lamentó la ausencia del Director del IML en la conferencia de reintegro, porque “así como dio la cara para ensuciarlos la debería de dar para limpiarlos”.

EL NUEVO DIARIO intentó conocer la posición del Director del IML a través de relaciones públicas de esa institución, pero la respuesta fue negativa.

“Dice (Duarte) que no dará declaraciones, porque la magistrada Alba Luz Ramos hará investigaciones y prefiere esperar”, expresó Edgar Solórzano, responsable de ese departamento.