•  |
  •  |

“La mafia maderera es el nombre escogido por grupos ambientalistas para satanizar la situación de algunos empresarios forestales”. Así lo declaró Marío García, responsable de fomento Forestal del Instituto Nacional Forestal, Inafor, durante la inauguración del vivero Waspaldo en el empalme de Lebú, Siuna, por la empresa Hemco.

El funcionario insistió en que el gobierno actual tiene interés por estabilizar la frontera agrícola a través del trabajo coordinado con la empresa privada.


Añadió que el problema de fondo está en la labor indiscriminada del sector agrícola y ganadero, que destruyen grandes extensiones de bosques para crear pastizales y extender la frontera agrícola.


¿Ambientalistas exageran?
García también aseguró que en el país se han distorsionado muchos vocablos que han sido fruto de ambientalistas ultraconservadores y medios de comunicación.

“Estos nombres de explotación indiscriminada y despale de los que tanto hablan los ambientalistas, solo sirven para escandalizar a la gente, y tienen un trasfondo político que usan los medios amarillistas y lo hacen grande”, enfatizó García.

Las declaraciones del funcionario surgen tras varias investigaciones realizadas por END, que han demostrado que, en lo que va del año, Alba Forestal ha extraído 45 mil metros cúbicos de madera de la reserva Bosawás, valorados en US$14 millones.
Sobre las 283 acusaciones contabilizadas por el ecologista Kamilo Lara sobre tala y transporte de madera como si fueran árboles derribados por el huracán Félix, el funcionario fue reservado en sus comentarios.

 “Creo que cambió de área”
También se le preguntó sobre la relación Estado-Empresa creada a raíz de los dos cargos asumidos por Jorge Canales, Subdirector Ejecutivo del Inafor y Presidente de Alba Forestal.

“Tengo entendido que la Ley lo permite. Pero de todos modos, la parte técnica que él atendía ahora la vemos nosotros. Creo que él ahora es parte de otra área, pero no estoy seguro de cuál”, expresó.

Fortaleciendo medidas
Alberto Mercado, coordinador técnico de la sede de Marena en Bosawás, y quien también participó en el evento, aseguró que están en una campaña de reforestación para recuperar 80 mil hectáreas de bosques.

Según explicó el funcionario de Marena, estos puestos de control están ubicados en la carretera de Siuna a Río Blanco, única vía por donde se puede extraer la madera.

“Uno de estos puestos es El Guineo, y el otro está ubicado en Waslala”, indicó Mercado. Agregó que la lucha contra el tráfico de madera es prioritaria para el gobierno.