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La explotación irracional del cerro Motastepe está significando un problema de ribete y de envergadura nacional, así como un riesgo a la población en su calidad de vida, afirmó el ambientalista Kamilo Lara, quien reaccionó a las declaraciones del representante de Arenas Nacionales S.A., quien señaló que no existe riesgo de derrumbe en la loma.

Lara dijo que el asunto también provoca afectaciones a los recursos naturales y al patrimonio nacional, a la vez que reveló que las concesiones de Arenas de Nicaragua no están siendo controladas ni bien manejadas por la empresa que tiene la concesión.
Según Lara, eso se debe a que la concesión del cerro Motastepe es muy extensa, y hasta se han cedido concesiones a terceros y estos también están provocando daños en las áreas vecinas del lugar.


Concesión puede anularse
Lara, quien es presidente del Fondo Nacional de Reciclaje, Fonare, explicó que hasta el año pasado apareció una ley para la explotación de bancos ambientales, “la cual, lamentablemente, no es retroactiva, sin embargo, toda concesión puede ser anulada cuando se está actuando en contra de todos los procedimientos ambientales y se están poniendo en riesgo los recursos ambientales o la salud humana”.

Contrario a lo expresado por el gerente de Arenas Nacionales, Lara señaló que la afectación del agua de las lagunas Asososca y Nejapa, sumada a la sismicidad propia de Managua, y las abundantes precipitaciones, hacen que el cerro Motastepe sea vulnerable a un potencial deslave, si la empresa Arenas Nacionales continúa socavando ese producto en las faldas del cerro.


Lara recomendó que debe restringirse la extracción irracional de arena del lecho y de las paredes del cauce al suroeste del cerro. También conviene que haya un mayor control por parte de la Alcaldía de Managua sobre áreas de explotación, de urbanización y de aquellas afectadas a lo inmediato. Y de ser requerido, es preciso que se suspendan las concesiones a aquellos que estén causando daños irreparables al ambiente.


El caso Motastepe, señaló Lara, es una puerta abierta a las autoridades para que revisen todas las concesiones cedidas, la sobreexplotación de las mismas, la mayoría ya vencidas o sin autorizaciones ministeriales del gobierno central y de sus procuradurías.

También responde a funcionario del Inafor
En otro tema, Lara explicó que la frase “mafia maderera” fue acuñada por las organizaciones ambientalistas y por el anterior director del Inafor, Indalecio Rodríguez, y fue repetida por el actual presidente del Inafor.
“Lo que pasa es que hay niveles intermedios de funcionarios que tratan de poner una cortina de humo mientras están recibiendo beneficios particulares”, afirmó.


Mario García, responsable de Fomento Forestal del Instituto Nacional Forestal, Inafor, dijo que la mafia maderera es el nombre escogido por grupos ambientalistas para satanizar la situación de algunos empresarios forestales.

Lara exhortó a los funcionarios de gobierno a interactuar de manera coherente, a que no se contradigan con las confiscaciones de millones de metros cúbicos de madera, y solicitó al señor Marcos Aráuz, de Arenas Nacionales S.A., que se disculpara con los ambientalistas, por haberlos ofendido al llamarlos estúpidos e ignorantes.