•   Managua  |
  •  |
  •  |
  • END

La ex suboficial de Policía, Lidia Bermúdez González, y los ex policías voluntarios Francisco Palacio y Oscar Antonio Álvarez, nuevamente vistieron los uniformes policiales y fueron reintegrados a prestar sus servicios dentro de la Policía en Nueva Guinea, a pesar de que en febrero pasado fueron dados de baja deshonrosa.
Bermúdez González fue dada de baja luego de que la Inspectoría General de la Policía confirmó que torturó al ciudadano Orlando Abel Obando Reyes, a quien había capturado por pertenecer presuntamente a una banda de abigeos, según lo denunció el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos.
“El 23 de julio, un equipo del Cenidh de Chontales vio personalmente que la ex policía Lidia Bermúdez González y los ex policías voluntarios Francisco Palacio y Oscar Antonio Álvarez estaban vestidos con uniformes de policías en la unidad policial”, confirmó el doctor Bayardo Izabá, Director Ejecutivo del Cenidh.
El comisionado general Alonso Sevilla, jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, al ser consultado sobre el reintegro aseguró que “verificaría” la información. “Se está procediendo a verificar realmente si fue reincorporada, y, si así fue, mediante qué procedimiento se hizo”, afirmó el jefe policial.
Procedimiento de apelación
Sevilla aclaró que existe un procedimiento que puede permitir a los policías dados de baja, reintegrarse a la institución. “Hay procedimientos de apelación, eso es lo que vamos revisar en detalle”, prometió el director de Relaciones Públicas de la Policía Nacional.
Según el testimonio verificado por la Inspectoría General de la Policía Nacional, los detenidos fueron culateados en el pecho con fusiles AK, los esposaron con las manos hacia atrás y después con mecate, en lugares desolados los guindaron de un árbol para que aceptaran su participación en la banda roba ganado.
Fiscalía desestima acusación
Izabá también cuestionó a la fiscal auxiliar del Ministerio Público, Dalia Gisela Hernández, quien el pasado 15 de marzo desestimó la acusación por lesiones y abuso de autoridad en contra de los tres ex policías, bajo el argumento de que actuaron en defensa propia, y porque no existen suficientes testigos de demuestren con exactitud las acciones de los agentes policiales contra las víctimas.
“Esto es realmente grave, porque están todas las evidencias que demuestran las torturas”, afirmó Izabá, quien detalló que la fiscal auxiliar abrió un proceso sin tener un informe de investigación policial, y, al final, concluye que los oficiales actuaron en legítima defensa de un miembro del Ejército.
También un asesinato
El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos también exigió a la Policía Nacional el esclarecimiento del crimen de la señora Villanueva Delgadillo Obando, ocurrido un mes después que ella misma denunciara ante el Cenidh, las torturas de que fue víctima su hijo a manos de la Policía.
La señora Delgadillo Obando fue asesinada cuando se dirigía hacia Nueva Guinea para participar en una audiencia del juicio que se le seguía a su hijo y a varios procesados por el delito de abigeato. Según Armando José Aguilar Sobalvarro, que acompañaba a la víctima, fueron atacados con disparos de fusil AK, y lograron ver a tres personas encapuchadas, armadas con fusiles, y a dos de ellos vestidos de pinto y a uno de policía. La señora Delgadillo Obando fue rematada en el suelo.
“A la fecha no hay ninguna persona detenida por ese asesinato”, afirmó el doctor Izabá, quien confirmó que los hijos de la víctima fueron condenados a 20 años de cárcel por el delito de abigeato, pero recordó a los fiscales que “cualquier prueba obtenida bajo mala fe no tiene ningún valor, se tomaron como pruebas del hecho testimonios dados bajo tortura”, argumentó.