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  • La Nación

El Gobierno de Costa Rica dejó en suspenso el envío a Managua, Nicaragua, de la embajadora designada, Adriana Prado.

La Cancillería costarricense tomó la decisión como reacción por considerar que Nicaragua está violando las medidas cautelares impuestas por la Corte Internacional de Justicia de La Haya en el juicio por la invasión militar de isla Calero, en la frontera norte.

Así consta en la nota diplomática DM-AM-414-11, fechada en San José el 19 de julio y firmada por el ministro de Relaciones Exteriores, René Castro Salazar.

Tras el conflicto por Calero y luego de que La Haya declaró una zona de distensión en la isla limítrofe, el Canciller dijo, el 3 de junio, que era un momento propicio para retomar la relación con el gobierno de Daniel Ortega y, por eso, anunció el envío de la diplomática .

El Gobierno de Nicaragua ya había dado su beneplácito para que Prado, quien fungía como embajadora en El Salvador, asumiera el cargo en Managua. Sin embargo, hasta ahora no ha asumido y, más bien, la semana pasada estaba todavía en San Salvador.

En la nota diplomática Castro le expresa a su colega nicaragüense, Samuel Santos, el “malestar” por la “reiterada presencia” de nicaragüenses en la zona de finca Aragón, en donde se ubica Calero, lo cual “contribuye al agravamiento de la disputa”.