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Los problemas de aprendizaje de los niños también son parte de los factores expulsivos que predominan en el sistema educativo, con la diferencia de que para subsanarlos se necesita más de voluntad, de interés y de compromiso --tanto de alumnos como de docentes-- que de recursos financieros.

Un esfuerzo en ese sentido es el presentado bajo la campaña “Todos a leer: ¡Leer es divertido!”, en el que 20 ONG suman capacidades para promover  la adecuada enseñanza de lectura en los primeros años de escuela, es decir entre los 6 y 7 años de edad.

Datos estadísticos refieren que menos de la mitad de los niños que ingresan al Primer Grado  logran llegar al Sexto. Pero al margen de las estadísticas globales nos encontramos con pequeñas muestras que comprueban las deficiencias de los menores.

Por ejemplo, en Managua, en la primera fase de la campaña, solo en tres colegios los estudiantes superaron la  prueba lectora de 31 centros donde fue aplicada, informó Vanesa Castro del Centro de Investigación Acción Social Educativa, Ciases. Los mejores resultados los obtuvieron los colegios Las Américas, República de El Salvador y La Libertad.

En la segunda fase, que culmina el 9 de septiembre, se apuesta a medir las capacidades entre los mejores que resulten a nivel municipal.

Y si se revisan los resultados de la prueba en 2010, los datos son igual de preocupantes: se examinaron colegiales de  93 escuelas para una población total de 2,968 colegiales, solo en cuatro, “los niños de Primero leyeron más de 25 palabras correctas por minuto y respondieron correctamente el 50% de las preguntas de comprensión sobre la lectura sencilla que se les dio a leer”, refieren los resultados.

¡Hay que actuar!
En la recta final de la campaña de lectura,  la meta es completar la prueba en las 184 escuelas de 27 municipios del país que fueron escogidas.  Las perspectivas de los organizadores  es que con iniciativas como esta, que por medio de incentivos a los centros educativos, a los maestros y a los alumnos, se vaya atrayendo el interés por motivar la lectura en la temprana infancia.

La lectura correcta está referida a la capacidad y a la destreza lectora, que abarca la compresión del contenido de un texto, explicó Vanesa Castro, resaltando que el “desgrane” de la matrícula de Primaria que padecemos, también es producto de la frustración escolar derivada del mal aprendizaje de la lectura, ya que limita el entendimiento de las demás ciencias.

“En Primer Grado el problema de aprendizaje en un niño se puede solventar en 15 minutos, en Quinto Grado toma 30, pero el riesgo es que por no superar ese problema temprano, para el Quinto Grado el niño ya no esté en la escuela”, apuntó, la representante de Ciases.