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Postrada en una cama de una clínica previsional de la ciudad de Chinandega se encuentra Anna Luisa Rivera Ríos, de 37 años,  militante del FSLN, y encargada del área de Finanzas de la Alcaldía de Santo Tomás del Nance, tras ser agredida a patadas por Juan Gómez Obando, alcalde orteguista de Villanueva.

La afectada relató a EL NUEVO DIARIO que a las 5 de la tarde del jueves se encontraba junto su hijo, Nilser Alberto Chévez Rivera, de 22 años, a bordo de su camioneta placas NS-0089, en una estación gasolinera de Chinandega, cuando cobardemente el edil le dijo que ella quemó hace cuatro años la Alcaldía de Villanueva.

“Discutimos y le dije que era mentiroso, porque en ese tiempo yo trabajaba como encargada de la Unidad de Adquisiciones, y a lo mejor quien había realizado ese hecho era su encargada del área de Finanzas. No sé por qué hablás de mí. Seguí con tus aspiraciones políticas, yo no tengo aspiraciones de ese tipo”, expresó la funcionaria.

Manifestó que posteriormente Gómez Obando le propinó dos patadas en el estómago y un golpe en la cara, por lo que solicitó a su hijo estacionar la camioneta frente al automotor placa CH-13962, asignada al edil, para que éste no escapara.

Efectivos policiales se presentaron a la escena y solicitaron a ambos trasladarse a las oficinas de la Dirección de Auxilio Judicial de Chinandega.

Añadió que el alcalde de Villanueva la agredió porque el jueves último lo denunció por injurias y calumnias ante la juez Local Único de ese municipio, y en los próximos días se realizará la audiencia preliminar, para lo que están citados tres testigos, entre ellos dos miembros de la Juventud Sandinista, que han sido amenazados por el edil para que no asistan a la cita.

Dijo que, como reflejo de la arrogancia que lo caracteriza, el alcalde no se disculpó, y con esa actitud demostró no ser profesional, porque después que la agredió, le expresó al chofer: “Ahí dejá a esa hija de la gran p…”

Agregó que seguirá firme en su denuncia radicada en el Juzgado de Villanueva, y espera que se haga justicia, porque “por su odio político, el alcalde es capaz de mandarme a matar”.

La militante del FSLN indicó que no ha recibido solidaridad de parte de miembros del Comité Departamental, y solicitó a Rosario Murillo y a Daniel Ortega tomar medidas en este caso, el cual considera grave,  y “que investiguen a este tipo de alcaldes”.

Intentamos conocer la versión del alcalde orteguista, pero se negó a hablar y salió apuradamente de la estación policial de Chinandega.