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El científico y asesor presidencial para asuntos ambientales, Jaime Íncer, rechazó abiertamente el proyecto de generación hidroeléctrica Brito, resaltando que la vocación del Gran Lado de Nicaragua es el abastecimiento de agua, y que un proyecto como el planteado amenazaría el acceso al agua.

“No veo cómo, teniendo Nicaragua tantas opciones para desarrollar la generación de energía, porque tenemos muchos ríos con suficiente caudal para producir energía, cuando tenemos grandes posibilidades en el campo de la geotermia, en el campo eólico, tenemos que arruinar el Lago de Nicaragua extrayéndole un volumen de agua para producir energía hidroeléctrica”, dijo el connotado investigador.

Entre las acciones para garantizar el potencial del Cocibolca, Íncer recomendó detener todo proyecto que extraiga del lago más agua que la que pueda recibir a través de su cuenca.
Recordó que para garantizar la capacidad de generación de Brito se tendría que detener el flujo del Lago hacia el Río San Juan, y, “en cierto modo, secar el Río San Juan, afectando también del otro lado la inyección de agua dulce en un sistema marino muy especial que tiene Nicaragua frente a las Costas de Rivas”.

Insistió en que el Cocibolca representa a futuro la fuente “para calmar la sed de todos los nicaragüenses que ya vamos a comenzar a tener sed el día que los cambios climáticos hagan del agua un recurso indispensable”.

Llamó a poner en la balanza los “beneficios” de un proyecto y  las afectaciones al desarrollo del país, “en términos de las necesidades que tiene directamente la población”.

Hay de dónde sacar tela
Por su parte, Luis Ángel Montenegro, Director de la Autoridad Nacional del Agua, ANA, apuntó que existe un interés de gobierno por potenciar la generación de energía hidroeléctrica de cara a avanzar en el cambio de la matriz energética de carburantes fósiles a recursos renovables, no obstante, expresó que proyectos de esta categoría no deben construirse con el único propósito de generar energía”, y coincidió en que, además del lago Cocibolca, el país cuenta con fuentes hídricas con mucho potencial.

En todo caso, prácticamente, desconoció a Brito como un proyecto firme. “Para mí no existe todavía, lo único que hay es una empresa que anda queriendo potenciar un proyecto”, dijo, resaltando que aún a su despacho no ha llegado una solicitud de permiso.

Juana Argeñal, titular del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, reveló que los inversionistas aún no han iniciado ni estudios de factibilidad, pero sí solicitaron permiso ambiental. “Estamos elaborando términos de referencia en aras de que se establezcan los estudios geológicos, hidrológicos, ecosistémicos y sociales”, detalló la funcionaria, asegurando que los procesos se cumplirán con la rigurosidad que el caso exige y apegados a nuestro marco regulatorio vigente.

Cocibolca, vulnerable a contaminación
Durante la celebración del Foro “Lago Cocibolca y el futuro de Nicaragua”, donde el ANA entregó el primer galardón “Autoridad Nacional del Agua 2011” a Jaime Íncer por su indiscutible labor científica en beneficio del país, el conservacionista habló de la necesidad de que las autoridades trabajen en establecer medidas que atiendan la contaminación producto de los malos usos agrícolas, industriales y urbanos que llegan al Gran Lago de Nicaragua a través de los ríos.

También declaró prioritario que se frene la evacuación de las contaminadas aguas del lago Xolotlán hacia el Lago de Nicaragua, “porque es traspasar un problema”.

La Autoridad Nacional del Agua dijo, sobre ese último punto, que ya trabajan en los análisis de calidad de agua que determinen cuánto contaminante se está drenando del lago de Managua hacia el Cocibolca, y ver si representan peligro en relación con los volúmenes de esa fuente.

Dijo que esos análisis incluyen la valoración de la presencia de mercurio en las aguas de la importante fuente de agua que ya abastece a 20 comunidades.

La Ministra de Ambiente también habló de un monitoreo de calidad de agua permanente en 64 puntos del Gran Lago y en 17 del Xolotlán, además de los controles de la pluviometría para establecer alertas tempranas ante eventualidades.

Destacó la capacidad del Lago de Nicaragua para autosanearse, pero reconoció que la sedimentación y el drenaje de aguas residuales ponen en vulnerabilidad al lago, bajo la aclaración de que los grados de contaminación permiten la potabilización de las aguas de este recurso.