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Dos reconocidos economistas coincidieron en que si las donaciones rusas están siendo canalizadas por el consorcio privado ALBA y se están vendiendo, se debe crear un fondo de contravalor que debe integrarse al Presupuesto General de la República y posteriormente ser utilizado en proyectos de interés social.

El economista Adolfo Acevedo señaló que los fondos de contravalor surgen a partir de la comercialización de las donaciones otorgadas, recursos que deben ser utilizados para financiar proyectos y programas de bienestar social acordados con el donante y que deben estar registrados en el presupuesto.

El gobierno de Rusia anunció la donación de 100 mil toneladas de trigo al gobierno de Nicaragua con el fin de fortalecer el mercado nacional. De acuerdo con el economista, en todo caso esta facilidad debería ser canalizada por una empresa del Estado como es Enabás y no por el consorcio privado ALBA.

 

600 millones para mejor causa

“Aunque desconozco el valor de la donación rusa de trigo, al precio FOB del Golfo de México el valor de esta donación de 100,000 toneladas de trigo debe andar por los US$30 millones, equivalentes a mas de C$600 millones. Estos recursos deberían utilizarse para financiar parte de las enormes necesidades desfinanciadas que tiene el Estado nicaragüense, en términos de la provisión de servicios de adecuada cobertura y calidad a la población”, explicó Acevedo.

Además, señaló que esta cifra se debe incorporar al presupuesto, y tanto el Estado que dona como el que recibe la donación se deben poner de acuerdo para determinar que se va hacer con esos fondos de contravalor. Este mecanismo, aseguró, es el que se ha utilizado con las donaciones que toman forma al final de apoyo al Presupuesto de la República.

En el caso de las unidades de buses rusos, que también vienen en concepto de donación, precisó que si se venden en nuestro país, el dinero que resulta es el fondo que se debe registrar y ejecutar, y si no se hace se está “enriqueciendo a una empresa privada (ALBA) hasta donde se sabe”, añadió el economista.

 

Contra toda lógica económica

“Me parece inadmisible que, teniendo el sector publico nicaragüense necesidades tan apremiantes de recursos, esta donación sencillamente se le entregue a una empresa privada, que ya maneja los  US$500 millones (equivalentes a mas de C$11,000 millones) de la cooperación petrolera de Venezuela”, agregó.

Por su parte, el economista Cirilo Otero precisó que “toda donación, préstamo, intereses, utilidades ingresados en el país o en las cuentas nacionales, tiene que ser registrado en el Presupuesto General de la República, eso dice la Ley”.

“En términos de cooperaciones, es viejo el procedimiento, pero con este gobierno todo es silencioso y medio clandestino, no hay una explicación oficial, y uno tiende a especular”, agregó el economista.

El artículo 54 referente a los ingresos provenientes de Operaciones de Crédito y Donaciones de la Ley 550 (Ley de Administración Financiera y del Régimen Presupuestario de Nicaragua) precisa cómo se debe trabajar con dichos fondos, y que deben plasmarse en la Ley Anual del Presupuesto de la República.

Dicho artículo estipula que “si con posterioridad a la presentación del Proyecto de Ley Anual de Presupuesto General de la República, se formalizaren y percibieren ingresos provenientes de donaciones u operaciones de crédito internacionales debidamente aprobadas por la Asamblea Nacional, y que por tal razón no figuraren en el ejercicio presupuestario vigente, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público preparará una modificación a la Ley Anual de Presupuesto General de la República para incorporar dichos ingresos, y quede autorizado el gasto, utilizando el mecanismo de modificación establecido en el artículo 51 de la presente Ley”.

El artículo 51 señala que la ley puede ser modificada en su ejecución, cambiando los límites de ingresos y de egresos de acuerdo con los recursos.