•   Managua  |
  •  |
  •  |
  • END

Vehículos sin placas que vigilan su casa, gente en moto que pasa gritándole improperios, llamadas obscenas y cobardes amenazas, asegurándole que no llegará a diciembre, es parte de lo que Fátima Hernández todavía debe soportar por continuar clamando justicia en su caso contra Farinton Reyes, favorecido por el sistema judicial.

“Yo no soy la delincuente, ni quien debe estar tras las rejas, pero he recibido telefónicamente amenazas constantes y obscenidades. Los ocupantes de un vehículo sin placas vigilan nuestra casa, y si me salgo al frente, hay gente que pasa gritando improperios”, aseguró Hernández en una conferencia de prensa en la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH.

Indicó que saldrá de Nicaragua no por las amenazas, sino para pedir justicia.

“Iré por mi caso, pero al mismo tiempo quiero representar a todas las mujeres afectadas por los atropellos del Poder Judicial contra sus derechos. A partir de hoy ya no seguiré en Nicaragua exigiendo justicia, porque aquí se da a medias o a cucharadas en el mejor de los casos”, expresó, agregando que ya agotó todas las instancias permitidas por las leyes nacionales.

Hernández comentó que en el exterior no va a manchar la imagen de Nicaragua, pues el Poder Judicial es el que ya puso esa mancha.

 

Violencia institucional

Marcos Carmona, Director de la CPDH, alegó que darán acompañamiento a la joven en sus gestiones de denuncia internacional, al mismo tiempo mencionó que presentarán un informe del caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH.

La semana pasada, Amnistía Internacional, durante su visita a Nicaragua, se entrevistó con Hernández y con magistrados de la Corte Suprema de Justicia.

La delegación de expertos del organismo internacional concluyó que a Fátima se le vulneraron sus derechos, y, a nivel general, que el actual gobierno no está haciendo lo suficiente para que se prevenga la violencia sexual en nuestro país, ni se está castigando a los agresores sexuales.