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Sin el menor empacho, José Antonio Zepeda, de la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua, Anden, defendió que las escuelas estén siendo utilizadas para promover el voto entre docentes y alumnos, en favor de la reelección del presidente Daniel Ortega.

“Les decimos a los compañeros por qué tienen que votar por el Frente Sandinista todos los días, y por eso andamos en las aulas, en las escuelas” admitió abiertamente.

“¿Cuál es el problema que sea en la escuela?”, reclamó Zepeda, asegurando que su vocación educadora los pone frente a la obligación de hacerles ver a las nuevas generaciones que solo la permanencia en el poder de Ortega garantiza el bienestar social.
Al entender de Zepeda, “todos los espacios de la sociedad son válidos… Los templos, ¿los curas no hacen política, pues?”, dijo en tono desafiante, arrogándose tener “todo el derecho de explicarles (a los estudiantes de escuelas públicas) cómo hemos avanzado y cómo hemos hecho los logros para que voten”.

No obstante, en el capítulo V de la Ley Electoral referido a las normas de ética en campaña electoral se prohíbe el uso de bienes propiedad del Estado para hacer propaganda política.

“En las oficinas públicas no podrá hacerse proselitismo político”,  dice claramente.

Además, en la misma Ley General de Educación se expresa el sentido plural, tolerante y humanístico que debe primar en el sistema educativo.

Discurso de no al neoliberalismo
Según explicó a los estudiantes --no aclaró de qué niveles educativos--, se les habla sobre la herencia a punto de calamidad que recibieron del sistema neoliberal, “que excluyó, que limitó y que quitó derecho”, como el acceso a la educación gratuita, y, por supuesto, resaltando los esfuerzos para remediar los problemas.

“No es manipulación, son realidades”, insistió Zepeda, aun cuando en el artículo 107 de la Ley Electoral también prohíbe denigrar, ofender o descalificar a sus adversarios.

El mensaje que dijo, están transmitiendo a los educadores, es que la permanencia de Ortega pone en juego su bienestar. “Es la única manera de profundizar los cambios educativos, de hacer las transformaciones y tener mejores perspectivas para los trabajadores”, expresó, justificando que no se trata de coacción para el gremio docente.

Incluso, Zepeda reconoció que beneficiarios de los programas sociales para educadores está sujeto a la afiliación a Anden. Entre los maestros de este gremio se han repartido 600 viviendas por las que pagan 80 dólares mensuales.

Solo el 10% de esas casas han sido dadas a profesores sin afiliación sindical. Aquellos maestros no afines a Anden, “su sindicato tiene que defenderlos… nosotros defendemos a nuestros afiliados”, argumentó Zepeda, al cuestionamiento de que los beneficios solo llegan para quienes son afines al orteguismo.