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La defensa del reo Juan Carlos Guido Bolandi, condenado a ocho años y cuatro meses de cárcel por tráfico ilegal de estupefacientes y crimen organizado, pretende obtener el beneficio de arresto domiciliar para su cliente, alegando problemas de salud, según un escrito presentado el 8 de abril de este año en el Tribunal de Apelaciones de Granada.

José  Adán  Castillo  Centeno, ex juez suplente del Juzgado local penal de Potosí- Rivas, es el defensor de Juan Carlos Guido Bolandi, quien según el escrito, pide cambio de medida cautelar de prisión por arresto domiciliar, y argumenta que su defendido tiene muchos problemas de salud.

Andan “enamorando” a magistrados
Una fuente ligada al proceso reveló que se andaba “enamorando” a los nuevos magistrados de la Sala Penal de apelaciones de Granada (Thelma Vanegas Álvarez, Auxiliadora Alemán Zeas y Carlos Padilla), para liberar al tico, utilizando a Medicina Legal de ese departamento, para que emitiera un dictamen a favor del condenado.

Según la fiscal de Granada, Vanesa Cordero, aún no ha sido notificada de la programación de la audiencia en el caso del tico, y explicó que aunque el escrito se haya introducido desde abril, las audiencias estaban retrasadas en el TAG, ante la falta de quórum por la renuncia de los magistrados Ligia Rivas, Julia Selva y  Alejandro Estrada, quienes fueron investigados por la Corte al reducir penas y favorecer a reos narcos.

El doctor Castillo, al ser consultado sobre el caso, expresó vía telefónica que no ha llamado para dar ninguna noticia de su cliente, y que no debía dar información del caso, “menos por teléfono”.

Juan Carlos Guido Bolandi fue capturado con 474 kilos de cocaína en Rivas, el 15 de enero pasado, y fue procesado junto 13 personas más, entre estas, Julio César Torres Torres, de 44 años, y William José López Umaña, de 27. Estos fueron capturados en el kilómetro 119.5 de la Carretera Panamericana, frente al puente Las Lajas, en La Virgen, dentro de las instalaciones del Hotel Río Lago, donde la Policía ocupó los 474 kilos y medio de cocaína, que eran trasegados en un auto con placas costarricenses 667603, conducido por Guido Bolandi.