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Reducir los costos de las formas de culminación de estudios superiores es un tema sobre el cual aún las universidades del país siguen sin ponerse de acuerdo.

El principal “pegón” parece estar entre las instituciones privadas, que insisten en que la solución es la transparencia respecto a la inversión que el estudiante deberá hacer para sellar su ciclo de formación en la universidad que elija.

“Es necesario que de parte de las universidades exista más transparencia e información para que los estudiantes sepan cuáles son las reglas del juego”, expuso Ernesto Medina, Rector de la Universidad Americana, UAM, descartando la posibilidad de que las instituciones educativas se replanteen sus aranceles, ya que cada una tiene sus propias realidades y con base en eso están trazados los precios de sus servicios.

Invocando la Autonomía Universitaria, Medina dijo esperar que no se siga insistiendo en el anteproyecto de ley que circuló hace unos meses en la Asamblea Nacional, orientado a regular los costos de titulación, por considerarlos no ajustados a la realidad del país.

“En el marco de la Autonomía no es posible ni aceptable que el Estado se meta a estar estableciendo aranceles y tarifas de estudio… Espero que esto no se convierta en un conflicto con la Asamblea Nacional, que quiera regular las universidades”, manifestó el rector Medina, al considerar que sería un precedente “complicado”.

“Hay que discutir reducción”
Por su parte, el presidente del Consejo Nacional de Universidades, Telémaco Talavera, aclaró que la petición de que las universidades se replanteen las tarifas de sus servicios, sobre todo los costos de titulación que en algunas asciende a US$1,500, “no es un tema cerrado”.

Talavera calificó positivamente el ofrecimiento de ser transparentes y de brindar información oportuna al estudiante, sin embargo, reconoció importante discutir la reducción de los aranceles vigentes.

Ese será un punto prioritario en la agenda de la reunión que tiene fijada para este viernes el comité directivo del Consejo Nacional de Rectores, de donde Talavera espera surjan los primeros avances para solucionar el tema.

De los casi 30,000 bachilleres que anualmente ingresan a las universidades, un 40% es captado por las universidades privadas, gran parte de los cuales tienen que conformarse con el título de “egresados”, por no tener las condiciones económicas para cubrir los elevados precios de las formas de culminación de estudios.