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Trabajadores del Instituto de Medicina Legal, IML, se mantienen en angustia durante esta última se semana de investigación administrativa en esa institución, después de las denuncias sobre el tráfico de dictámenes médicos para liberar o condenar a procesados, confirmaron empleados forenses.

La gran duda de los trabajadores es que si los resultados de la investigación serán realmente imparciales, con ánimo de llegar hasta el fondo en las denuncias para tomar medidas y rescatar la idoneidad del IML, o solo pretenden llegar hasta quienes habían filtrado la información a EL NUEVO DIARIO.

Según los denunciantes, el comportamiento del personal durante las entrevistas frente a la comisión que investiga la veracidad de los hechos denunciados, fue mixto, ya que algunos mantuvieron la denuncia y otros tuvieron temor de hablar y de perder sus empleos.

Además, señalaron que algunos médicos investigados por la Policía Nacional anduvieron sembrando el temor para que no hablaran, valiéndose de que sus familiares son magistrados en la CSJ.

No todo es negativo
Los entrevistados también ven como positiva la participación de la magistrada Alba Luz Ramos, Presidenta de la Corte Suprema de Justicia, en algunas de las entrevistas, y la posición de la doctora Yadira Centeno, quien preside la comisión investigadora, ya que ha afirmado que sí han detectado algunas anomalías.

“Esto da algunas señales, en el fondo del túnel, de que hay interés de corregir lo mal actuado en la institución”, dijo la fuente, que por razones obvias se ha mantenido en el anonimato.

Por su parte, la magistrada Ramos expresó que paralelo a esa investigación, también está a la espera de los resultados de las indagaciones que desde abril viene haciendo la Policía Nacional, y solo ha entregado el resultado de un expediente, quedando pendientes los resultados sobre dos médicos forenses.

“Si los resultados son positivos, lo más correcto es que se destituya al personal señalado”, dijo Ramos durante una visita al Ejército de Nicaragua.