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  • EFE

Wall Street se desplomó ayer en reacción a la rebaja de la deuda de Estados Unidos por la agencia Standard & Poor's (S&P), y temeroso de una nueva recesión, contagiando a las bolsas europeas, que cerraron en caída libre.

Mientras esto sucedía, el precio del crudo seguía cayendo y el oro cerraba con la mayor alza en la historia, sentando un récord.

Entre tanto, a nivel local, economistas como Sergio Santamaría advirtieron que Nicaragua deberá mantener una “prudencia” fiscal en el nuevo contexto financiero mundial.

“El país tiene que hacer una mejor asignación de recursos por cualquier desacoplo en la economía mundial, porque hay temor de una recesión. Hay que estar preparados y repito, ser prudentes con el gasto”, insistió.

Pese a que las bolsas europeas comenzaron la jornada al alza, alentadas por la noticia de que el Banco Central Europeo (BCE) estaba comprando deuda pública de España e Italia, y por las declaraciones de la pasada madrugada del G7 y G20 para infundir confianza a los mercados, la apertura negativa de Wall Street hizo cambiar el rumbo de los parqués en Europa.

La bolsa de Fráncfort encabezó las caídas en los mercados europeos y su índice, el DAX 30, se desplomó y cerró un 5.02% , el CAC-40 de París un 4.68%, el FTSE-100 de Londres un 3.39%, el selectivo del parqué de Milán perdió un 2.35%, y el IBEX 35 de Madrid bajó un 2.44%.

La bolsa de Nueva York abrió con una fuerte tendencia a la baja, pero hacia la media sesión pareció conseguir cierta moderación, pero volvió a reanudar la caída tras una declaración del presidente de EU, Barack Obama.

Unas horas antes del cierre, el principal índice de la bolsa de Nueva York, el Dow Jones de Industriales, caía el 5.19%, mientras que el selectivo S&P retrocedía el 6.48%, y el índice compuesto del mercado Nasdaq bajaba un 6.46%.

El generalizado pesimismo sobre la economía estadounidense motivó una comparecencia de Obama ante los medios, quien en un intento de calmar los ánimos aseguró que "los mercados siguen percibiendo que el crédito de Estados Unidos es de primera categoría", y que los actuales problemas financieros "tienen solución".

Un criterio terrible

La decisión de la agencia de calificación ha sido rechazada por el Gobierno en Estados Unidos, y el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, dijo ya el domingo que S&P ha demostrado "un criterio verdaderamente terrible y se ha comportado de forma muy pobre".

En medio de la debacle bursátil, el descenso de la prima de riesgo de España e Italia, a raíz de la intervención del BCE, fue la noticia positiva de la jornada.

Los mercados asiáticos con sus elevadas pérdidas ya presagiaron antes de la apertura de los mercados estadounidenses y europeos una jornada negativa en el resto del mundo.

El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio bajó un 2.17%, el Kospi de Seúl un 3.82%, el Hang Seng de Hong Kong un 2.17%, y la bolsa de Sahnghái perdió un 3.79%.

El temor a un "lunes negro" tras la rebaja de la nota de la deuda de EU por S&P en la noche del viernes, motivaron durante el fin de semana intensos contactos telefónicos entre líderes europeos y el presidente de EU, así como de titulares de Finanzas del G7 y del G20, en un intento de encontrar la forma de calmar a los mercados.

EU podría tardar casi una década en recuperar la matrícula de honor de su deuda soberana, si las lecciones del pasado se repiten, advirtió en una conferencia de prensa el director general de S&P, John Chambers, quien recordó que ningún país cuya calificación máxima haya sido rebajada ha logrado recuperarla en menos de nueve años.

Chambers precisó, sin embargo, que "cada país tiene sus propios tiempos, no estamos sugiriendo ningún plazo".

Crudo cae y oro cierra con récord

El petróleo también se vio afectado por la baja calificación de los bonos del tesoro estadounidense por parte de la agencia Standard & Poor's. Este cayó ayer 6.41% y cerró en US$81.31 por barril, su nivel más bajo desde noviembre pasado.

Los analistas consideraron que lo anterior provocó “nerviosismo”. Además, indicaron que el bajón es una continuación de las pérdidas de la semana pasada, cuando el crudo acumuló un retroceso del 9.2% ante el miedo al debilitamiento, precisamente, de la economía de EU, la primera potencia mundial y el primer consumidor energético de “oro negro” junto a China.

El economista y expresidente del Banco Central de Nicaragua, BCN, Mario Arana, explicó al respecto que “básicamente hay una preocupación de que se podría volver a caer en una recesión, mientras se tengan esos problemas de deudas, eso es algo no resuelto”.

“En ese sentido, se tiene el temor de que el petróleo no se demande tanto a futuro, porque la economía de EU se percibe más débil de lo usual”, agregó.

El economista Sergio Santamaría concordó con Arana: “La economía más grande se estaría desacelerando, considerando el nuevo contexto, es decir, disminuiría el ritmo de recuperación económica prevista para 2011, 2012 y 2013. Entonces, eso hace caer al petróleo, como parte de esa actividad económica. A mí me parece que a como van las cosas, el crudo se moverá entre los 75, 78 y 90 dólares por barril”.

No obstante, a rubros como el oro les fue bien ayer. Este cerró en US$1,713.2 por onza, lo que supone un récord histórico y la primera vez que termina por encima de los US$1,700.

Arana mencionó al respecto que eso ocurre “porque es un rubro que da más seguridad a los inversionistas. Ellos buscan la sostenibilidad del valor de su dinero, y el oro se los da”, refirió.

Entre tanto, Santamaría planteó que lo que observa es que el oro está recuperando la importancia que tuvo en el siglo XVIII.

“Los inversionistas están viendo el oro como referencia, como medio de pago, y como depósito de valor de inversiones, porque da más seguridad, da sostenibilidad a la inversión”, reafirmó tras recalcar que lo que le queda a Nicaragua, con el nuevo panorama, es “ser prudente” en términos fiscales.

(Colaboración de Amparo Aguiler)