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Hace tan solo cinco años, el costarricense Alejandro Jiménez González, de 37 años y conocido como “El Palidejo”, era un ciudadano común y corriente, que se ganaba el pan de cada día vendiendo frutas y verduras en los alrededores de Alajuela.
A nadie le interesaba saber quién era y de dónde venía, sin embargo, en un abrir y cerrar de ojos su existencia dio un giro de 180 grados, que le permitió darse una vida de millonario.
Ahora el mundo desea saber sobre su vida, así como su paradero, ya que de acuerdo con las autoridades, Jiménez dio la orden de asesinar al empresario nicaragüense Henry Fariñas, incidente en el que lamentablemente perdió la vida el cantautor argentino Facundo Cabral.
La muerte del artista de 74 años sucedió el 9 de junio en la capital de Guatemala, cuando se dirigía junto a Fariñas (quien era su representante) al Aeropuerto Internacional La Aurora, y ambos fueron atacados por un grupo de sicarios.
Según las autoridades, “El Palidejo”, autor intelectual del ataque, era amigo de Fariñas, pero los conflictos entre ambos surgieron por grandes pérdidas en el negocio del narcotráfico.


Tenía identidad nicaragüense
El costarricense lideraba una poderosa banda centroamericana de lavado de dinero y de narcotráfico, la cual, supuestamente, opera desde 2007, y sus miembros son costarricenses, guatemaltecos y nicaragüenses.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) recibió denuncias en noviembre de 2010, y desde entonces inició la indagación.
A Jiménez se le investigó por estafas, e incluso en una ocasión fue detenido por el OIJ. Pero el hombre usaba una doble identidad, decía ser nicaragüense y llamarse José Fernando Treminio Díaz, aprovechó el documento y lo presentó a los judiciales, que lo dejaron libre porque esa identidad no lo involucraba en el delito.


Papás y esposa involucrados
Los padres de “El Palidejo”, así como su compañera sentimental, de apellido Pérez, son investigados también por el delito de legitimación de capitales.
Según trascendió, la madre de Jiménez es presidenta de sociedades anónimas donde aparecen costosas propiedades.
El fiscal Guillermo Hernández expresó que ni Jiménez ni ninguno de sus parientes habían sido detenidos con anterioridad, porque era necesario continuar con la indagación.
“Necesitamos recolección de más pruebas para detener al sospechoso, no obstante, el homicidio vino a opacar la averiguación que se mantenía, ya que a partir de ese momento los involucrados salieron del país en cuestión de menos de una semana”, declaró Hernández.

Allanaron propiedades

La unidad de Lavado de Dinero del OIJ allanó cinco propiedades de la familia. Una de estas fue la vivienda de los papás de Jiménez, sin embargo, no se encontraban, y se sospecha que permanecen en Japón, pues tan solo tres días después de la muerte de Cabral abandonaron el país, y de acuerdo a las autoridades, la Interpol les sigue la pista.
Otro de los operativos se efectuó en un residencial ubicado en Alajuela, donde el terreno fue valorado en 112 millones de colones (más de US$221,000) y el inmueble en 1.000 millones (casi US$2 millones). La casa es de dos plantas, tiene seis cuartos, un gimnasio, una piscina y el cuarto principal da al volcán Poás.
En la residencia había un menaje valorado en más de 500 millones de colones (casi US$1 millón). Entre lo decomisado están ocho pantallas, 10 vehículos último modelo, muebles con acabados únicos y de gran lujo, así como documentos que los relacionan con el caso.
Asimismo, una quinta en Chachagua, Alajuela, fue registrada. Además de una venta de repuestos y un bar localizados en la Uruca y Heredia, respectivamente.
Según el OIJ, al grupo se lo relaciona con 29 sociedades anónimas.

 

Sin rastro del paradero
Durante los operativos no se logró dar con el paradero de Jiménez, mucho menos con el de sus familiares. La Policía sospecha que “El Palidejo” se mantiene en Costa Rica o permanece en Panamá.
Al parecer, la función de Jiménez era manejar el dinero de la droga, luego se encargaba de traerlo vía terrestre desde Nicaragua y de inmediato viajaba a Panamá vía aérea. Nunca se le detuvo con droga.
Hernández aseguró que no se descarta la participación de más personas en la red, por lo que la indagación continúa.
Todos son buscados por lavado de dinero, y a Jiménez se le suma el homicidio.
Si a “El Palidejo” se le detiene en Costa Rica será juzgado por el crimen de Cabral, pues una reforma al artículo 6 inciso 4 del Código Penal de 2009, estipula que cualquier costarricense que haya cometido un crimen en otra nación y sea detenido en suelo nacional será juzgado aquí.