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Nicaragua depende en un 66% de los derivados del petróleo en generación eléctrica. Es por ello que el Ministerio de Energía y Minas, MEM, prevé que entre 2012 y 2016 se trabajará en proyectos que generen energía alterna a la de combustibles fósiles, utilizando más los recursos renovables, con una inversión estimada en US$2,400 millones.

El ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, en recientes declaraciones explicó que a inicios del próximo año empezarán a funcionar algunos proyectos de energía renovable.

Fuentes eólicas, hidroeléctricas, geotérmicas y biomasa, son algunas de las matrices renovables que se pretenden usar para la producción de energía.  
San Jacinto Tizate es uno de los proyectos que se espera entre pronto a generar 72 megavatios de energía.

Otro de los proyectos es el de la empresa Blue Power, que se espera que genere 38 megavatios de energía. La inversión de esta obra es de US$115 millones. Le sigue Eolo, que espera generar 38 megavatios; la cifra destinada para los trabajos es de US$105 millones, y se espera que en 2013 inicie operaciones.

Después de eso se están ejecutando dos proyectos de generación hidroeléctrica, uno denominado Hidropantasma, cuyos empresarios estiman que en julio de 2013 entrará al mercado energético produciendo 12 megavatios, como cosecha de la inversión que están haciendo, de US$45 millones.

A este pequeño proyecto le sigue el de la hidroeléctrica Larreynaga. Las aguas que se van a ocupar provienen del Lago de Apanás, y son las mismas que aprovecha la Planta Centroamérica, según precisó Rappaccioli.  

Se espera que Larreynaga empiece a producir energía en mayo de 2013. Para ello la inversión que se está haciendo suma US$70 millones, para conseguir 17 megavatios.

También Albanisa
Oro proyecto eólico es el del consorcio privado Albanisa, que se espera que entre al mercado a finales de 2013 o inicios de 2014. La inversión de la paraestatal llega a los US$100 millones, y la producción será de 40 megavatios de energía.

En el rubro de la producción de energía con base en fuentes geotérmicas, se encuentran los proyectos Casita-San Cristóbal, con 35 megavatios y US$140 millones de inversión; El Hoyo-Monte Galán, cercano al volcán Momotombo, donde se invertirán también US$140 millones, y se espera la generación de 35 megavatios. Ahí mismo se incluye el otro plan Managua-Chiltepe, con la misma cantidad de dinero y producción que las anteriores.

Uno de los proyectos más significativos es el del Río Grande de Matagalpa, que se espera inicie en 2015. La generación alcanzaría los 253 megavatios de energía, y actualmente en los trabajos, la compañía brasileña encargada ha invertido US$20 millones. Por último está Tumarín, donde ya se ha invertido un fuerte capital.

“La Inversión cercana total es de US$2,400 millones, para poder tener una capacidad instalada de 530 megavatios, con recursos renovables adicionales a lo que ya tenemos, que anda por los 200 megavatios. Las plantas que consumen ‘fuel oil’ van a quedar para reserva”, agregó Rappaccioli.