Oliver Gómez
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Los más altos ejecutivos de Unión Fenosa Internacional arribaron ayer al país buscando llegar a un acuerdo con el gobierno de Daniel Ortega, quien minutos después aclaró que esta delegación nada tiene que ver con la visita oficial de la vicepresidenta de España, María Teresa Fernández de la Vega, y la transnacional debe someterse al proceso de arbitraje sin amenazar a Nicaragua con el cobro del seguro de la Agencia de Garantía de Inversión Multilateral (MIGA, por sus siglas en inglés).
Jorge Katín, Gerente de Comunicación de Fenosa, precisó que los altos ejecutivos de la corporación española arribaron al mediodía al Aeropuerto Internacional de Managua, y encabeza esta delegación el presidente internacional de Fenosa, Pedro López Jiménez y Honorato López Isla, Consejero Delegado y Vicepresidente de Fenosa Internacional.
“Como ya sabemos, vienen buscando firmar un compromiso de acuerdo con el Gobierno de Nicaragua para superar la crisis energética, pero con el apoyo de todos los sectores involucrados en el tema”, dijo Katín.
Señaló que ambos ejecutivos, durante su visita de 24 horas, esperan firmar un acuerdo con el Gobierno para lograr compromisos de ambas partes y buscar una salida a la crisis energética, en el marco del Memorando de Intención que se firmó el 28 de junio pasado en el Palacio de La Moncloa, en Madrid, España.
Un “pegón”… y qué “pegón”
En este mismo orden y respecto de los diez encuentros que han sostenido la delegación española de Fenosa y el Gobierno, Katín dijo ayer de forma sorpresiva que hay acuerdos en la mayoría de los temas abordados y existe sólo un “pegón”.
Precisó que ya existe consenso y está terminada la propuesta de Ley Antifraude que enviará el Gobierno a la Asamblea Nacional para que sea aprobada cuanto antes.
"Esta discusión ya está superada y acordada, sólo que en este paquete no se metió a los asentamientos, pues se van a crear equipos de trabajo de varios sectores, incluyendo las asociaciones y barrios, para tratar como un caso especial la sustracción de energía en estos puntos”, señaló.
Katín evitó referirse al contenido de este anteproyecto legislativo, denominado Ley de Protección y Promoción del Uso Responsable de los Servicios Públicos, sin embargo, agregó que existe otro acuerdo en cuanto a la discusión del pliego tarifario del servicio de energía, donde intervendrán todos los sectores, pero se realizará hasta julio de 2008.
El pliego tarifario es un documento que aprueba el Instituto Nicaragüense de Energía (INE), donde le detalla a Fenosa cómo le debe cobrar el servicio de energía a cada uno de sus 600 mil clientes, pero su vigencia se venció y decidieron extenderla hasta julio de 2008.
Otro de los acuerdos, según Katín, es que el Gobierno ya le aprobó a Fenosa el plan previsto para realizar todas las inversiones hasta 2012, donde se contempla en detalles los nuevos sectores que tendrán energía, y las zonas donde será mejorado el servicio.
Los desvíos tarifarios
“El único pegón son los desvíos tarifarios”, agregó el funcionario, quien estimó que este tema es lo único que mantiene trabadas las discusiones.
Más del 80 por ciento de la energía que se produce en Nicaragua se obtiene mediante derivados del petróleo, y los desvíos tarifarios no son más que el dinero extra que cobran las empresas generadoras térmicas por los constantes aumentos en el precio de estos combustibles, una cuota que ellos asumen en sus procesos operativos, pero que luego se la trasladan a Fenosa en el precio de la energía que le venden.
Katín explicó que la empresa ha venido asumiendo este dinero, que oscila mensualmente entre 3.5 y 4 millones de dólares, “pero ahora la propuesta es que todo el sector energético absorba un poco de estas pérdidas y cada uno aporte su granito de arena”.
Aseguró que las empresas del Gobierno y Fenosa ya dijeron estar dispuestas a hacerlo, pero no han recibido la misma respuesta de parte de las generadoras privadas.
Mientras el asesor presidencial Bayardo Arce compartía ayer opinión con Fenosa respecto de los “avances” en las negociaciones, y hasta auguró una posible firma de acuerdos, el presidente Daniel Ortega separó esta visita del arribo oficial de la Vicepresidenta de España, María Teresa Fernández de la Vega.

La Conquista y la Colonia
Y lo dijo claro: “No hay que mezclar la visita de la Vicepresidenta de España con el tema de Unión Fenosa… porque ahora, cerrando el capítulo de la Conquista y la Colonización, ahora hay una relación de más respeto”.
Recibiendo a una delegación de expertos de Irán en temas de generación y distribución de energía eléctrica, Ortega enfatizó en separar ambas visitas, pues “con estas transnacionales se puede fomentar el neocolonialismo, pero yo no veo a España metido en este tema, son dos cosas distintas”, agregó.
El mandatario recordó que esta empresa vino a Nicaragua y se metió al negocio de la distribución de energía bajo su propio riesgo, “y no es posible que después que compras en un proceso de privatización, cuando te va bien en el negocio no decís nada, y cuando te va mal, entonces querés que el Estado asuma las pérdidas de tu negocio, eso es lo que está pasando con Fenosa”, señaló.
El arbitraje
“Nosotros por eso consideramos importante que Unión Fenosa se someta al arbitraje, para ver si está cumpliendo o no se está cumpliendo. ¿Por qué tiene temor Unión Fenosa de someterse al arbitraje? ¿Por qué lo que hace es correr a amenazarnos con el MIGA? Es simplemente una actitud de una empresa que no ha venido cumpliendo”, señaló Ortega.
También revivió su crítica contra el proceso de privatización de Geosa y Tipitapa Power, pero no dijo nada de Ormat, Hidrogesa y Gecsa, donde los directivos han encontrado anomalías, pero han evitado iniciar un proceso similar de investigación.