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Cientos de familias del municipio de El Tortuguero, en la Región Autónoma Atlántico Sur, RAAS, reclaman 17 mil pies de madera granadillo que fueron cortados de manera ilegal, y que está retenida por el Instituto Nacional Forestal, Inafor.

Según Harleth Campbell, delegada regional del Inafor, la madera permanece retenida desde hace ocho días en El Tortuguero, custodiada por el Ejército, “porque mucha gente permanece con palos y armas para no permitir la ocupación del recurso por parte del Inafor”.

Agregó que el alcalde de ese municipio, Francisco Solano, es uno de los promotores del negocio ilegal, y que manipuló a la gente y al Concejo para que emitiera una resolución para ocupar la madera.

Chinos y hondureños
Según una fuente, en la comunidad existen intermediarios de compradores chinos y hondureños que llegan con miles de dólares a ofrecer a los comunitarios que les vendan la madera, dejando todo despalado.

El alcalde de El Tortuguero, Francisco Solano, se limitó a decir que existen muchas necesidades de la gente y que no dejarán sacar la madera, porque es para que la gente se ayude, y que si no se les permite vender el producto, que se use en las escuelas y el centro de salud de la comunidad.

En días pasados, los campesinos cercaron con alambre de púas el río de El Tortuguero, para evitar que la Fuerza Naval transporte la madera a Bluefields y sea subastada.   

Hasta pastores evangélicos
En la comunidad de Kukra Hill permanecen 80 mil pies de madera de granadillo, en espera que se resuelva una disputa interna entre un grupo de pastores evangélicos Maranathas de las Iglesias de Walpa, Karawala y Sandy Bay, comunidades de la Desembocadura del Río Grande, quienes solicitaron permiso para despalar sus municipios con el argumento que necesitan el dinero para la reconstrucción de sus tres iglesias, pero se dividieron en dos grupos y se disputan quién le vende a los “chinos”.