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Mientras la economía mundial entra en pánico ante la posibilidad de recaer en una recesión, en Nicaragua el gobierno y el sector productivo buscan cómo mitigar el impacto de esa posible crisis.

Ayer la Bolsa de Valores de Nueva York sufrió una caída del 3.68% ante el nerviosismo que se impuso la semana pasada entre los inversores del parqué neoyorquino.

Un cóctel de datos macroeconómicos por debajo de lo esperado en Estados Unidos se unió a esos pronósticos para desembocar otra pequeña tormenta en Wall Street, que revivió así un miedo que algunos analistas igualan al vivido en los tiempos de la caída de Lehman Brothers.

Si los inversores tenían claro ya que el crecimiento económico de la primera potencia mundial dista de lo previsto en el inicio del año, cuando se esperaba un sólido fortalecimiento de la recuperación, los datos de ayer arrojaron aún más dudas sobre la situación de la primera economía del globo.

Nicaragua se prepara
Ante esta situación, el presidente del Banco Central de Nicaragua BCN, Antenor Rosales, y directivos de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua Upanic, se reunieron para analizar los posibles impactos que podría tener una recesión mundial en la economía nicaragüense, y, sobre todo, en las exportaciones de nuestros productos, cuyo principal comprador es Estados Unidos.

“Nosotros nunca debemos olvidar que cuando se produce una crisis en Estados Unidos, que no es el caso todavía, nos afecta, sobre todo en el tema de las remesas, las exportaciones y el turismo”, indicó el titular del Banco Central.

“En este caso el rubro más afectado podría ser el de las remesas, porque cuando ocurren este tipo de problemas, la capacidad de generar empleos se deteriora, y los nicaragüenses que viven en los Estados Unidos verían deteriorados sus ingresos”, estimó el funcionario.

Por otro lado, explicó que el turismo es otro rubro que se vería seriamente afectado. Pero reconoció que ante estas eventualidades, la fortaleza de Nicaragua se centra en su capacidad agroexportadora.

“Esta fortaleza tenemos que cuidarla, y esa es una de las razones por las que estamos reunidos con los productores para mejorar aún más la relación de estos con el gobierno para blindar al país, y para estar preparados ante una situación que se presente”, manifestó Rosales.

Según el funcionario, están buscando alternativas para que los efectos de una disminución en el ritmo  de crecimiento de las economías de los principales socios comerciales de Nicaragua no afecten o disminuyan el crecimiento de la economía nacional.

Sector productivo necesita financiamiento
Manuel Álvarez, Presidente de Upanic, mencionó que lo que el sector necesita para hacerle frente a las crisis es financiamiento, pero a largo plazo.

“Estamos pidiendo al presidente del Banco Central que nos ayude a canalizar recursos del extranjero para que sean colocados a través de la banca”, indicó el dirigente de los productores.

El titular del Banco Central, en tanto, aseguró que están buscando  financiamiento de largo plazo que es vital para el desarrollo y para darle un mayor valor agregado a la producción.

“Estamos en presencia de una capacidad productiva en expansión, y que, lógicamente, cuenta con el respaldo del sistema financiero y del gobierno para seguir impulsando la producción en Nicaragua”, indicó el titular del BCN.

La Bolsa y el petróleo
Los temores a la desaceleración económica mundial se saldaron ayer con una caída del 5.93% en el petróleo de Texas, que colocó así en los US$82.38 por barril.

Ante esa estampida de los mercados de valores y del petróleo, los inversores acudieron una vez más al refugio del oro, que terminó por primera vez en su historia por encima de los US$1,800 la onza (en US$1,822).