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Aunque en horas de la tarde de ayer el sistema meteorológico ubicado a 400 kilómetros del territorio nicaragüense, en dirección a Cabo Gracias a Dios, seguía en la categoría de baja presión, los expertos no descartaron que se convirtiera en ciclón tropical en las próximas 48 horas, con una probabilidad del 80%.

Marcio Baca, Director de Meteorología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Ineter, aseguró que ese sistema se está vigilando muy de cerca. Hasta el cierre de nuestra edición, se tenía previsto que la depresión tropical iba a causar inestabilidad en la atmósfera, lo que estaría provocando fuertes lluvias en las dos regiones del Caribe, principalmente en la zona Norte.

Mientras que en el resto del país podría haber algunas precipitaciones dispersas, tanto en el Pacífico como en la parte Central Norte.

De acuerdo con el representante del Ineter, luego del período canicular que recién pasó, las lluvias tendrán una mayor distribución en el país. Estas serán más frecuentes a medida que se vayan acercando septiembre y octubre.

Se acerca temporada intensa de huracanes
“Recordemos que la temporada de huracanes finaliza en noviembre. Indudablemente que las probabilidades siempre van a estar presentes. Sobre todo en Centroamérica, septiembre y octubre son los que presentan mayor actividad, (por eso) hay que estar muy atentos al comportamiento atmosférico”, aconsejó Baca.

Según reportes del Ineter, el sistema de baja presión, ubicado en las costas nicaragüenses, se va a dirigir a la parte Norte de Honduras. “Todo parece indicar que va hacia ese sector”, reiteró Baca.

Asimismo, el Centro Nacional de Huracanes, con sede en Miami, Estados Unidos, informó la tarde de ayer que la baja presión tenía un 80% de posibilidades de convertirse en ciclón tropical, antes de desplazarse en tierra firme por Centroamérica.

La entidad meteorológica internacional pronosticó que en los próximos días había posibles condiciones de tormenta tropical en las costas de Honduras, en Guatemala, y en Belice.

Alcaldía de Managua se prepara
Mientras el Ineter se muestra vigilante ante un sistema que de desarrollarse podría afectar el territorio nicaragüense, la Alcaldía de Managua también está atenta ante cualquier situación de emergencia, para lo cual se elaboró un plan preventivo, que va desde la organización comunitaria, hasta la ejecución de proyectos de infraestructura, que ayuden a mitigar el impacto de las precipitaciones en algunas zonas.

Una de las afectaciones previstas son las anegaciones, por eso se ha hecho una limpieza del drenaje, para tratar de mermar las fuertes escorrentías.

Se han despejado sedimentos en 46.5 kilómetros de cauces revestidos, y en al menos 70 kilómetros de no revestidos, acciones permanentes y focalizadas en las zonas de mayor riesgo de la ciudad.

Como parte de la prevención, las autoridades municipales aseguraron que están poniendo fuertes controles en los permisos de construcción y en los lugares donde se ejecutan las obras.

Una de las propuestas centrales del plan es establecer una zona de protección ambiental que se fomentaría en las zonas altas de la capital, desde donde bajan las escorrentías, y donde se trabaja con obras hidráulicas que retengan sedimentos y disminuyan la velocidad de las aguas.