Alberto Cano
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La Juez del Juzgado de Distrito de Audiencia de Diriamba, María Nela Paredes dictó ayer prisión preventiva en contra de María Eugenia Blanco Reyes, de 21 años, acusada por el delito de corrupción de menores en perjuicio de una menor de 15 años, originaria del municipio de Dolores.
Según la Policía, Blancos Reyes se dedicaba a reclutar jovencitas para prostituirlas en burdeles disfrazados de centros para masajes, uno de ellos, el “Vip Peppers”, que funcionó hasta el fin de semana en residencial Bolonia, Managua, el cual aparece a nombre de la acusada.
Blanco Reyes, en su declaración, expresó que hace un año comenzó a trabajar en los centros de masajes --aunque no precisó si como masajista--, pero luego dispuso poner su propio “negocio”.
Ayer la acusada llegó al juzgado cabizbaja y sin dar la cara a los periodistas, nombrando como su defensora a la abogada Belinda Guevara, no obstante, durante la audiencia, el abogado José Balmore Flores solicitó a la judicial asumir la defensa, lo que fue concedido por la autoridad que conoce la causa.
Por su parte, la fiscal Hazel Baldelomar Monterrey, al momento de presentar la acusación, argumentó que Blanco Reyes es responsable del reclutamiento de una menor de 15 años, a quien contactó el pasado primero de agosto a través de otra joven que igualmente había sido reclutada como “masajista”.
Con colaboración de la menor de edad, la Policía logró captura a Blanco Reyes el pasado tres de agosto, día en que se vería con la víctima.
En la relación de hechos, el Ministerio Público reitera que con base en el testimonio de la quinceañera, la supuesta corruptora le habría ofrecido trabajo como “masajista” en su “negocio”, por lo cual le pagaría entre 400 y mil córdobas por hora, según su “comportamiento”.
En las entrevistas ofrecidas a la Policía, la joven Blanco Reyes manifestó que contrataba chavalas en casi todo el país, pero para trabajar como “masajistas”, aclarando “que lo del sexo quedaba a opción de cada una de estas muchachas”.

La Policía en su investigación ha determinado que detrás de la captura de Blanco Reyes hay toda una red de trata de personas, en especial de jovencitas que luego son prostituidas dentro y fuera de Nicaragua.
La judicial que lleva la causa programó la Audiencia Inicial para el próximo 10 de agosto, a las 10 de la mañana.
Blanco Reyes pasó llorando toda la audiencia, y se negó a dar declaraciones a los periodistas, mientras la Policía insiste en que protege a los peces gordos de la operación de reclutamiento de chavalas para prostituirlas.
Oficiales a cargo de la investigación dijeron, igualmente, que hasta el momento nada se sabe sobre el paradero de Tim Thomas Max y Oscar Navarrete, a quienes las autoridades relacionan con el sucio negocio.