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La delincuencia es vista como el primer problema que enfrentan los pobladores en los barrios capitalinos, y el tercero a nivel nacional, mientras los nicaragüenses consideraron el índice de seguridad ciudadana de 2010, igual al experimentado en 2009, según una encuesta del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, Ieepp.

Un 64.4% de los consultados opinó que la delincuencia generada por pandillas es el principal problema a nivel de país. La segunda preocupación son los expendios de drogas, con un 48.6%, seguido de la delincuencia común, con el 37.5%.

Llama la atención que los delitos por violencia intrafamiliar marcaron la última posición en la escala de afectaciones, apenas con un 7%.

Un 49.2% dijo sentirse igual de seguros que en 2009 y un 33.2% opina que la situación de seguridad es mejor. En los barrios y comunidades, un 55.4% percibe esa igualdad, y un 31.2% se siente más
seguro.

El 37.7% de la población dijo que el delito que más los afecta son los robos con intimidación, sobre todo en el sector urbano, seguido de los asaltos a comercios y viviendas, en un 31% en el ámbito semi rural.

Lugares más seguros
Según la encuesta, los lugares más seguros son su casa de habitación, con un 95.4%, seguido por el vecindario, con un 20.3% y la iglesia, con 6.9%.

Cabe señalar que las escuelas son vistas como lugares peligrosos, con apenas 3%.

Roberto Orozco, especialista en temas de seguridad del Ieepp, explicó que los factores de riesgo que rodean a los colegios --expendios de licor y de drogas, delincuencia común y otros--, hacen que los pobladores los perciban como zonas poco seguras.  En el Caribe nicaragüense, el 11.5% está preocupado por la ocurrencia de asesinatos, y un 9.9% por la venta y fabricación de armas, mientras que un 29% indica que el expendio de licor genera problemas de inseguridad ciudadana. Los nicaragüenses exigen una rápida respuesta a sus casos, y patrullaje policial en los barrios más conflictivos, algo que es considerado uno de los retos para los uniformados. El comisionado mayor Javier Dávila, Director de la Academia de Policía, dijo que la demanda de servicio por parte de la población, sobrepasa la capacidad instalada de la institución, pero señaló que desde el año 2,000 han ido ampliándose y mejorando sus servicios.