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Lágrimas de impotencia, gritos desgarradores y desmayos fueron parte de la gran caravana que inició en la parroquia de La Concepción hasta el Cementerio San Pedro. Cientos de feligreses se unieron para darle su último adiós al sacerdote Marlon Ernesto Pupiro, quien fue brutalmente asesinado.

Gladys Ivania Dávila, una de las feligresas que estuvo en el multitudinario acto, dijo entre sollozos que el asesinato del padre era un acto horrendo.

El padre de Marlon, Ernesto Pupiro Moraga, estuvo presente en el entierro,  e hizo énfasis en la necesidad de hacer justicia y realizar una investigación transparente que esclareciera la muerte de su hijo.

Muchos cabos sueltos
En torno al asesinato del sacerdote Marlon Ernesto Pupiro, aún giran muchas interrogantes. Según declaró una prima del clérigo, quien prefirió no dar su nombre, desde niño el sacerdote siempre fue muy reservado.

Por otra parte, Axel Lee, familiar de la víctima, indicó que esto los tomó por sorpresa, ya que el viernes el sacerdote Pupiro se presentó en la casa de su familia para llevar unos materiales de construcción.

“Él se encontraba normal, tranquilo, y hasta invitó a su cuñado a almorzar al día siguiente. Si él hubiera sospechado de que algo podía pasarle no habría hechos planes”, comentó Lee.

Brenes llama a esperar
Monseñor Leopoldo Brenes se presentó en el Cementerio San Pedro a eso de las 11 de la mañana. Cuando se le preguntó sobre las investigaciones policiales y todas las hipótesis y datos que han salido a la luz, se mostró reservado, y dijo que debían esperar el final de las investigaciones policiales.