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La Universidad Paulo Freire (UPF), institución privada de estudios superiores reconocida y autorizada por el Consejo Nacional de Universidades (CNU), extendió al menos 54 títulos en diferentes carreras a ciudadanos italianos que no cursaron una sola asignatura en dicho recinto, que no dominan completamente el idioma español, y que ni siquiera ingresaron al país, confirmó su mismo rector, el doctor Adrián Meza Soza.

Estos diplomas universitarios fueron emitidos con base en un convenio denominado “Protocolo de Cooperación Académica y Homologación Curricular”, suscrito el 8 de septiembre de 2005, entre la UPF y The Yorker International University, una entidad extranjera, radicada en Estados Unidos.

Sin embargo, la aplicación de este protocolo, que hasta ahora dejó ganancias netas a la UPF por el orden de los 63 mil dólares, equivalentes a 1 millón 190 mil córdobas, se hizo sin la autorización del CNU y sin la del Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CNEA), según documentación en poder de EL NUEVO DIARIO.

Aun así, el CNU certificó la legitimidad de las firmas de la Rectoría y de la Secretaría General de la UPF, plasmadas en los al menos 54 diplomas extendidos por esa universidad.

Esta situación fue revelada por la Embajada de Italia en Managua, sede diplomática adonde fueron remitidos los títulos para que se les extendiera la respectiva “Declaración de Valor”, sello imprescindible para que sean reconocidos por el gobierno de ese país.

En una entrevista con END, realizada el pasado viernes 14 de marzo, el rector Adrián Meza sostuvo: “Yo soy abogado, yo tengo un principio: yo hago lo que la Ley no me prohíbe hacer, y yo me atengo a lo que dice la ley”.


El convenio
El “Protocolo de Cooperación Académica y Homologación Curricular” tiene fecha del 8 de septiembre de 2005, y está firmado, según el mismo, en Milán, Italia, por Marco Grappeggia, Director de The Yorker International University, y por Adrián Meza, Rector de la UPF.

En éste se detallan los alcances de la cooperación académica y homologación curricular entre ambas entidades.

Según Meza, este documento le otorga a la UPF la facultad de convalidar hasta la totalidad del pénsum académico aprobado por una persona en The Yorker International University, de manera que pueda solicitar y obtener un título en la UPF, en Managua.

Es decir, que los estudiantes extranjeros de la Yorker University no están obligados a cursar una sola materia en la UPF para graduarse en este recinto nicaragüense. Basta conque las autoridades de esta casa de estudios nacional efectúen el respectivo “ejercicio académico de verificación”.

Meza sostuvo que así se estableció en el convenio, porque la Ley de Autonomía Universitaria, Ley 89, en su artículo 9, les permite a las escuelas de educación superior la potestad de “expedir certificados de estudios, cartas de egresados, constancias, diplomas, títulos y grados académicos y equivalencias de estudio del mismo nivel realizados en otras universidades y centros de educación superior, nacional o extranjero”.


Se aprovecharon de legislación deficiente
Y, además, argumentó: “La Ley de Autonomía tiene muchos vacíos, no tiene un reglamento, entonces no hay procedimientos legales para realizar un conjunto de operaciones que la Ley autoriza a las universidades”.

“Cuando yo suscribí el protocolo, no había ninguna Ley sobre la cual se pudieran introducir reglas para el procedimiento de convalidación a universidades extranjeras. Además, la Ley 89 --de Autonomía-- nos autoriza a establecer nuestro propio procedimiento académico”, aseveró.

“¿Quién dice que no lo podemos hacer (convalidar la totalidad del pénsum académico de la YIU)? ¿Dónde está la Ley que dice que no lo podemos hacer?”, expresó.

Las áreas en las que se practicaron tales homologaciones a los estudiantes italianos, y que les valieron para obtener los títulos en Nicaragua, fueron las de Ciencias Económicas, Psicología, Sociología y Mercadotecnia, fundamentalmente, según afirmó Meza.

Según él, 54 estudiantes italianos obtuvieron títulos de la UPF. Pero de esa cantidad, sólo 42 recibieron sus diplomas con la “Declaración de Valor” de la Embajada de Italia, y fueron los que cancelaron los 1,500 dólares por el arancel de verificación y homologación total.

Es decir, que la UPF recibió 63 mil dólares, equivalentes de 1 millón 190 mil córdobas, por emitir diplomas en base al convenio con la The Yorker International University.


Álvaro Robelo, amigo y traductor
El rector de la UPF reconoció que los estudiantes italianos no ingresaron a Nicaragua para obtener sus diplomas, y que sólo “algunos” dominan el idioma español.

“La convalidación no se hizo con la condición de que los estudiantes vinieran al país. Fueron nuestros funcionarios los que viajaron a Italia, a presenciar los exámenes de nuestros estudiantes, y nosotros podemos mostrar las certificaciones emitidas por Migración”, afirmó.


¿Estos estudiantes hablan español?
Algunos sí, otros no. Por eso es que nosotros llevábamos un servicio de traducción a la hora de la presentación de los ejercicios de los exámenes.


¿La UPF extiende diplomas a estudiantes que no hablan español?
Pero… sí, nosotros asistimos a los exámenes, y los exámenes y la presentación de las tesis son traducidas. Todas las presentaciones se traducían al español, con traducción simultánea.

Pedimos el apoyo para la traducción al doctor Álvaro Robelo, viejo amigo personal nuestro, que con mucho gusto, y dado que él tiene un perfil académico, nos ofreció su apoyo.

Y la única razón por la que no filmamos esos exámenes, es porque hay una ley italiana que impide efectivamente ese tipo de práctica. Pero sólo eso nos faltó.


Secretismo reveló anomalías
A mediados de 2007, la Embajada de Italia en Managua recibió 15 títulos otorgados por la Universidad Paulo Freire a ciudadanos italianos que realizaron sus estudios en The Yorker International University, y que habían sido beneficiados por el convenio.

La gestión que la Universidad requería de la sede diplomática era la redacción de la “Declaración de Valor” de los diplomas, para que éstos pudiesen ser reconocidos por el gobierno italiano.

Sin embargo, la Embajada, que en un inicio había extendido dicho sello a un primer paquete de diplomas similares, se negó a continuar el trámite porque el rector no brindó los datos básicos necesarios de los estudiantes italianos, los cuales calificó como “datos privados”.

Meza fue categórico ante la Embajada y ante END: “Nosotros no estamos obligados a entregarle a un gobierno extranjero información personal sobre su ciudadano que está registrado en nuestra información académica”.

“Nosotros le enviamos los datos básicos: le enviamos el protocolo, las certificaciones académicas, las notas de los estudiantes. Si él quiere otros datos personales de sus ciudadanos, nosotros se los damos si sus ciudadanos nos dan una expresión de conformidad para que se los entreguemos”, aseveró.


Embajada: “No avalaremos títulos sin control”

La Embajada de Italia conversó con END, y sostuvo que no extenderá la “Declaración de Valor” sobre los últimos 15 títulos, por las irregularidades detectadas en la emisión de los mismos, y por la falta de control de parte del CNU. “Todo hace sospechar que algo no está bien”, dijo la Embajada.

En primer lugar destacó que ni la Universidad Paulo Freire ni The Yorker International University están reconocidas como instituciones académicas por el Ministerio de Instrucción Pública de Italia.

“La Paulo Freire conformó una comisión que se fue a Milán, y le han hecho un examen final, para otorgarles el título a los estudiantes italianos. Esto no es posible”, afirmó la Embajada.

“Allí en Italia les hicieron un examen con base en un currículum que supuestamente habían cursado en The Yorker University --que de todas formas no tiene título reconocido en Italia--, y sobre la base a este acuerdo, ellos le otorgaron el título nicaragüense”, enfatizó.

“Una comisión, para poder ir a Italia a hacer esto, tiene que ser una comisión formalizada también en el Ministerio de Instrucción. Y este acuerdo (protocolo) tiene que ser registrado en el Ministerio de Instrucción para poder estar vigente”, aseveró la oficina diplomática.

Y aclaró: “Y, en general, quien otorga el título es la institución donde el estudiante estudia (en este caso la YIU). Después, con base en el acuerdo, hay un reconocimiento. Pero no que uno se vaya allá y le otorgue un título aquí”.

Los señalamientos continuaron: “¿Quién nos dice cuántos años han estudiado, cuántos estudiantes son, dónde han estudiado? Lo dice la Yorker, pero la Yorker no tiene validez en Italia, entonces no sé cómo podría decir que este título es válido”.

“En ese convenio no dice que los estudiantes italianos recibirán un título de otro país. Allí dice que reconocen recíprocamente los títulos y los exámenes, los créditos”, reiteró.

“Pero en realidad se ha hecho otra cosa. Para mí no es válido. Nosotros no podemos validar los títulos porque están alejados de cualquier control”, sentenció.


CNU: Universidades son autónomas
“¿Le plantearon al CNU esta situación?”, le preguntamos a la Embajada de Italia. “Aparentemente el CNU no tiene ningún título para controlarlos, porque según lo que nos informó, las universidades son autónomas”, respondió.

“Entonces, no tiene que presentar ningún tipo de pénsum ni de acuerdo. Según lo que me dijeron, pueden abrir en cualquier momento una facultad a lo interno de la universidad, y el CNU ni siquiera estar enterado”, señaló con preocupación la oficina diplomática. “Pero debe tener una base de legalidad, de control”, reclamó.


La emprenden contra Embajada
Las autoridades de la Universidad Paulo Freire, informaron que ante la negativa de la Embajada de Italia de emitir la “Declaración de Valor” sobre los restantes 15 títulos extendidos, sobre la base al convenio de homologación curricular, Marco Grappeggia, Director de The Yorker International University, demandará a esa sede diplomática.

“Hasta donde nosotros sabemos, ellos (Yorker) tienen ya una disputa casi legal con la Embajada de Italia. No nos queremos involucrar en eso porque es un problema entre dos instituciones italianas”, dijo el rector Adrián Meza.

Susy Duriez, Secretaria General de la UPF, confirmó la apertura de procesos en la vía penal y civil en contra de funcionarios de la Embajada. “A simple vista es un conflicto entre italianos, en el que la UPF no tiene nada que ver”, comentó.

Por su parte, la Embajada de Italia dijo tener conocimiento de las amenazas de demanda de parte de Grappeggia, pero sostuvo que no emitirá las declaraciones de valor a los títulos que éste exige.


Meza fue amonestado
EL NUEVO DIARIO tiene en su poder copia del Memorándum Correctivo con el que los miembros del Consejo Universitario de la Universidad Paulo Freire amonestaron al rector Adrián Meza, por no informar al Consejo Nacional de Universidades (CNU) ni al Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CNEA), sobre los alcances del convenio suscrito con The Yorker International University.

“Por sana práctica institucional de carácter preventivo y cautelar, debe consultar con el CNU y con el CNEA, el contenido, la mecánica y forma de operar de programas de validación y reconocimiento de créditos académicos obtenidos en universidades del extranjero, y actuar de conformidad con los criterios que al respecto sean emitidos por ambas instituciones”, señala el documento, fechado el 6 de noviembre de 2007.

Dos meses antes, Adrián Meza había ordenado suspender el convenio, según él, para preservar la transparencia y rectitud con que funciona la Universidad Paulo Freire.