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El Obispo Auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, dijo ayer  que la Iglesia Católica no callará ante los abusos e ilegalidades en Nicaragua, aunque los sacerdotes lo paguen con sus vidas.

Durante su homilía dominical en la Catedral de Managua, Báez no descartó “ninguna de las posibles motivaciones sobre el asesinato del padre Marlon Pupiro García”, párroco del municipio de La Concepción, aunque recalcó que tanto él como el arzobispo Leopoldo Brenes, invitan a la población a “no especular” sobre las causas del crimen.

No obstante dijo: "Vamos a continuar denunciando todo lo que haya de injusticia, corrupción, ilegalidad y de violencia en esta sociedad, aunque nos cueste la vida, aunque esto nos lleve a la muerte", advirtió Báez.

Resolver con la verdad y la justicia

Exigió a las autoridades resolver con "la verdad y la justicia" la muerte del padre Pupiro, a quien calificó como un "sacerdote ejemplar, entregado y amado por su pueblo", aunque exhortó a esperar los resultados finales de la investigación que todavía está en proceso.

Añadió que “no se ha señalado a nadie con el dedo” como presunto culpable, y aclaró que lo único que exigen es que el caso se esclarezca en bien de los que cometieron el crimen, y “en bien también de una sociedad que no debe construirse sobre la impunidad, la ilegalidad y el irrespeto a la ley”.

Báez dijo que la Iglesia lo que exige es el restablecimiento de la justicia perdida ante un acto de injusticia como este, y agregó: “Perdonamos de corazón a los autores intelectuales y materiales de ese hecho”.

La justicia no se opone a la misericordia

Para Báez, si no se esclarece la verdad, la sociedad nicaragüense “continuará entrando en un túnel profundo de oscuridad, donde la mentira y la impunidad dominan”, y señaló que el clamor de justicia por parte de la Iglesia no es un acto de odio, porque la justicia no se opone a la misericordia.

Según Báez, tras ese crimen, muchos fieles católicos le preguntaron a él y al arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, si seguirán ejerciendo el ministerio en "la misma línea".

"El señor arzobispo y yo hemos contestado que sí vamos a continuar, vamos a continuar siendo fieles al Señor, al Evangelio y a la Iglesia", respondió hoy.

Otro obispo, monseñor Abelardo Mata, denunció esta semana que varios sacerdotes han recibido amenazas de muerte, por lo que les pidieron no salir a altas horas de la noche.