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En una ambulancia y ante la mirada angustiada de sus compañeros, Edgard Barberena, exdirigente sindical del Ministerio de Transporte e Infraestructura, que inició una huelga de hambre el pasado 15 de agosto, fue transferido de emergencia a la Clínica Cruz Azul.
La medida de urgencia se tomó ante la disminución severa de su azúcar en la sangre y una acidosis que podría provocarle lesiones cerebrales irreversibles.
A pesar de su crítica condición, Barberena logró articular algunas palabras antes de ser trasladado, y según declararon sus compañeros, dijo que “continuará su protesta…”.

Se suma otro trabajador
Bismark Osorio, otro de los seis exdirigentes sindicales apostados frente al MTI, se unió a la medida de protesta de su compañero: la huelga de hambre.  
Según declaró, esto debido a la negativa del titular del MTI, Pablo Fernando Martínez, de reincorporarlos a sus puestos de trabajo.
“Me uno a esta huelga de hambre porque no podemos permitir que un ministro se burle de la dirigencia sindical de esta manera. Hay violación a nuestra libertad sindical y a la cláusula tres del convenio colectivo, que establece que los conflictos laborales se dirimen con los sindicatos por vía de la negociación y acuerdo de los partes, pero de cuál negociación vamos a hablar, si el ministro ni nos recibe”, insistió Osorio.
Finalmente, Byron Tercero, otro de los afectados, señaló que le enviaron una carta a la Comisión Laboral de la Asamblea Nacional
Cenidh alarmado
Gonzalo Carrión, asesor jurídico del Cenidh (Centro Nicaragüense de Derechos Humanos), organismo que ha brindado acompañamiento constante a los afectados, aseguró que es evidente la discriminación y desacato, ya que los  trabajadores han interpuesto recurso de amparo contra el Ministerio del Trabajo y MTI, en el Tribunal de Apelaciones de Managua.
“Cuando hay  un recurso de amparo y no se ha resuelto la finalidad del despedido, la ley establece que deben suspenderse los efectos del acto o el acto mismo. Es decir, pagar los salarios que se les debe y reintegrarlos hasta que el recurso sea rechazado o admitido en la Corte Suprema”, explicó Carrión.
Señaló que hay discriminación, ya que han sido reintegrados 5 de los dirigentes sindicales, pero los otros seis continúan a la espera de lo mismo.